En las últimas horas, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, informó que el conflicto con Rusia ha escalado drásticamente, con el lanzamiento de más de 1.720 drones de ataque, casi 1.300 bombas guiadas y más de cien misiles. Estas cifras evidencian la magnitud de los recientes bombardeos rusos en territorio ucraniano, que han resultado en al menos cinco muertes en distintas regiones, destacando Jersón y Dnipropetrovsk.

La provincia de Jersón ha sido la más afectada, con cuatro personas fallecidas en la localidad de Korabelni debido a un ataque aéreo. El gobernador militar de Jersón, Oleksander Prokudin, relató que a las 13:20 se produjo un bombardeo en esta zona, donde tres hombres perdieron la vida. Posteriormente, Prokudin actualizó la información, confirmando que entre las víctimas se encontraban dos mujeres de 85 y 63 años, quienes se encontraban en las cercanías de su hogar en el momento del ataque.

En Dnipropetrovsk, se registró la muerte de otra persona tras una serie de ataques que incluyeron múltiples incursiones con drones y fuego de artillería. El gobernador regional, Oleksander Hanzha, señaló que, además de la víctima fatal, al menos cuatro personas resultaron heridas en estos ataques. Las Fuerzas Armadas de Ucrania han documentado un total de 51 ofensivas rusas en el día, lo que aumenta la presión sobre las defensas ucranianas en el este del país. La situación sigue siendo crítica mientras las autoridades locales evalúan el impacto humanitario y los daños materiales de estos ataques.