El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, informó que los nuevos ataques de Rusia contra Kiev dejaron 17 muertos y casi 50 heridos. El bombardeo, ocurrido durante la pasada noche, fue calificado por el mandatario como un “devastador golpe” y alcanzó distintos puntos de la capital ucraniana.

Zelenski sostuvo que muchas de las víctimas podrían haberse evitado si Ucrania hubiera contado con los misiles interceptores necesarios. El reclamo se suma a las demandas que el presidente viene formulando a sus socios internacionales, entre ellas la provisión de sistemas de defensa antiaérea y las licencias que Washington ya autorizó para fabricar misiles Patriot.

“Es muy importante que los socios comprendan que los retrasos en los suministros o la falta de preparación para transferir sistemas antibalísticos llevan precisamente a estas terribles víctimas y a esta destrucción”, afirmó Zelenski en redes sociales. También pidió a los aliados que no estén en condiciones de entregar esos equipos que, al menos, impulsen nuevas sanciones contra Rusia.

El mandatario ucraniano advirtió que una parte importante de la producción balística rusa no está alcanzada por sanciones y reclamó al G7 y a la Unión Europea que adopten “nuevos pasos” para reforzar la protección de la población. Según detalló, durante la noche las fuerzas rusas utilizaron 24 misiles balísticos, cuatro misiles de crucero Zircón y 115 drones.

De acuerdo con la denuncia de Zelenski, el principal objetivo del ataque fueron depósitos pertenecientes a empresas civiles. También se registraron impactos contra infraestructura y una estación de tren.