Los profesionales de la arqueología en Madrid han expresado su descontento ante la oferta salarial presentada por el Canal de Isabel II para supervisar las obras de mejora en la infraestructura de agua. El Colegio Profesional de Arqueología de Madrid ha solicitado al Gobierno regional que reconsidere la licitación, argumentando que la retribución es “denigrante” y apenas supera el Salario Mínimo Interprofesional, lo que consideran una falta de respeto hacia su profesión. A pesar de la controversia, seis empresas han manifestado su interés en participar en el proceso de adjudicación.
La Comunidad de Madrid ha destinado 67 millones de euros para renovar las infraestructuras hidráulicas en 25 municipios con menos de 2.500 habitantes. Sin embargo, estas obras implican una responsabilidad: garantizar que las excavaciones no afecten a posibles hallazgos arqueológicos, según lo estipulado por la ley de Patrimonio Cultural de la región. Para ello, el Canal de Isabel II ha previsto un presupuesto de 581.000 euros para la asistencia técnica durante un periodo de cuatro años.
El contrato establece que se realizará a través de un acuerdo marco en el que participarán varias empresas, distribuyéndose en aproximadamente 30 contratos, con una duración media de 12 meses cada uno. Esto resulta en un pago mensual de 1.335 euros, que se eleva a 1.615 euros con IVA. Carlos Caballero, portavoz del Colegio, ha expresado su indignación, afirmando que esta oferta equipara su labor a la de un obrero de la construcción. Aunque el colegio ve con buenos ojos la convocatoria de licitación, advierte que las condiciones laborales son un aspecto crítico que no puede pasarse por alto.



