El 22 de febrero de 1904 marcó el inicio de una política nacional hacia la Antártida, con el izamiento de la bandera argentina en la isla Laurie, en las Orcadas del Sur. Este hito es recordado anualmente como el Día de la Antártida Argentina, según establece la Ley N.º 20827/74, que también promueve el izado del símbolo nacional en escuelas y edificios públicos.

Argentina ha mantenido una presencia continua en esta región durante más de un siglo, convirtiéndose en el único ocupante permanente durante las primeras cuatro décadas. Durante este tiempo, la investigación científica, la cooperación internacional y el compromiso con el medio ambiente se han consolidado como las bases de su actuación en este estratégico y desafiante escenario.

Desde sus inicios como un simple observatorio meteorológico, la misión argentina en la Antártida ha evolucionado, reflejando un compromiso con la investigación y la preservación. Actualmente, bajo el marco del Tratado Antártico y el Protocolo de Madrid sobre Protección del Medio Ambiente, la Antártida es considerada una reserva natural para la paz y la ciencia. Argentina, como miembro fundador y activo en foros internacionales, juega un rol crucial en la protección ambiental y la colaboración científica en el continente blanco.