La selección argentina confirmó su potencial en el Mundial 2026 al derrotar a Austria con una destacada actuación de Lionel Messi, quien se convirtió en el máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo. El combinado nacional logró asegurar su lugar en los dieciseisavos de final gracias a este triunfo, que no solo reafirma su condición de favorito, sino que también permite al equipo afrontar el próximo encuentro contra Jordania con mayor tranquilidad y confianza.

Lionel Messi, que se mostró nuevamente como el líder del equipo, tuvo un inicio complicado al fallar un penal en los primeros minutos del partido. Sin embargo, la estrella rosarina no se dejó afectar por este desliz y rápidamente se recompuso, guiando a Argentina hacia su segundo triunfo en el torneo que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. Con cinco goles en dos partidos, Messi ha dejado en claro que su talento sigue siendo fundamental para las aspiraciones argentinas en este campeonato.

Desde el comienzo del encuentro, el equipo dirigido por Lionel Scaloni tomó el control del juego, dominando la posesión y marcando el ritmo del encuentro. La mediocampista de la selección, conformada por Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Rodrigo De Paul, se mostró sólida en el centro del campo, colaborando eficazmente en la construcción de juego y permitiendo a Messi recibir el balón en posiciones ventajosas. La primera llegada clara de Argentina llegó rápidamente, reflejando su intención de dominar desde el inicio.

Poco después, el partido tomó un giro inesperado cuando Lautaro Martínez fue derribado en el área por la defensa austríaca, lo que llevó al árbitro a sancionar un penal a favor de Argentina. Sin embargo, en un momento que podría haber cambiado el rumbo del partido, Messi falló su tiro desde los once pasos, un hecho que podría haber generado nerviosismo en otros equipos. A pesar de esto, la selección mantuvo su enfoque y continuó buscando el gol.

La recompensa llegó a los 38 minutos, cuando Messi, tras recibir un pase de Facundo Medina, logró abrir el marcador con un gol que no solo significó la ventaja para Argentina, sino que también le permitió superar a Miroslav Klose en la lista de máximos goleadores de la historia de los mundiales. Este hito se suma a la rica trayectoria de Messi en el fútbol internacional y reafirma su estatus como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

En la segunda mitad, Scaloni optó por realizar cambios estratégicos en el equipo. Julián Álvarez y Nicolás González ingresaron por Lautaro Martínez y Thiago Almada, buscando refrescar la delantera. Sin embargo, también se realizaron sustituciones en la defensa, con Nicolás Otamendi ingresando por Cristian Romero debido a un golpe en la rodilla. Estos ajustes reflejan la intención del técnico de mantener la solidez del equipo mientras busca ampliar la ventaja en el marcador.

González tuvo dos oportunidades para aumentar el marcador, primero tras un pase de Messi que salió desviado y luego con un remate que no logró concretar ante la presión del arquero rival. Finalmente, Messi volvería a ser protagonista en el minuto 49 del segundo tiempo, anotando su segundo gol tras una jugada colectiva en la que se vio involucrado en varios rebotes dentro del área. Con este tanto, Messi llegó a 18 goles en 28 partidos disputados en seis copas del mundo, evidenciando su capacidad para brillar en los momentos decisivos.

El camino de Argentina en este Mundial se presenta esperanzador, con un Messi en plena forma y un equipo que ha demostrado su calidad y capacidad de adaptación. La victoria sobre Austria no solo representa un paso hacia la fase eliminatoria, sino que también establece un claro mensaje a los demás equipos competidores: Argentina es un serio candidato al título, y su historia en el fútbol mundial está lejos de concluir.