Arabia Saudita reclamó este jueves ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se interrumpa el apoyo que, según denunció, permite a los rebeldes hutíes continuar con sus ataques dentro y fuera de Yemen. El pedido se produjo en medio de una escalada de hostilidades y mientras la insurgencia afirmaba haber tomado Moca, una ciudad estratégica de la costa oeste y la más cercana al estrecho de Bab el Mandeb.

“​La comunidad internacional no puede pedir una desescalada y, al mismo tiempo, permitir que continúe el flujo de apoyo que permite a esta milicia persistir en su comportamiento hostil y delictivo”, declaró Abdulaziz al Wasil, representante saudí ante Naciones Unidas, durante una reunión de urgencia del Consejo.

En esa línea, Al Wasil exigió el cese de “todas las formas de apoyo que facilitan” los ataques hutíes y sus amenazas contra “la seguridad regional, así como la navegación y el comercio internacionales”. También instó a los 15 países que integran el Consejo de Seguridad a enviar un mensaje para que terminen los ataques contra Arabia Saudita, se detenga la escalada militar en Yemen y cesen las amenazas a la navegación internacional.

El embajador sostuvo además que Riad no dudará en adoptar “todas las medidas necesarias” para disuadir los ataques hutíes y proteger su seguridad, soberanía e integridad territorial, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.