El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí anunció la exitosa interceptación de un misil balístico que se dirigía hacia la provincia de Al Jarj. Los restos del proyectil cayeron en las cercanías de la base aérea Príncipe Sultán, sin causar ningún daño material ni víctimas. Este incidente se produce en un contexto de creciente tensión en la región, exacerbada por la reciente ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán, iniciada el 28 de febrero, que ha desencadenado diversas respuestas militares.
Además de derribar el misil, las fuerzas de defensa saudíes eliminaron diez drones en las horas previas, incluyendo dos que parecían tener como objetivo la zona diplomática de Riad, donde se encuentran numerosas embajadas. Las autoridades locales no han reportado heridos ni daños por estos ataques, pero han enfatizado la necesidad de mantener una vigilancia constante ante la escalada de hostilidades.
La base aérea Príncipe Sultán es crucial para las operaciones militares de Arabia Saudí. El Ministerio de Defensa destacó la efectividad de sus sistemas de defensa aérea en la protección de las infraestructuras nacionales. Este episodio se enmarca en una serie de represalias de Irán tras la ofensiva de febrero, lo que ha llevado a un aumento en los lanzamientos de misiles y drones hacia objetivos tanto militares como civiles en el reino, obligando a reforzar las medidas de seguridad en todo el país.



