Las autoridades de Arabia Saudita dispusieron el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste luego de que la infraestructura energética fuera atacada durante la mañana del jueves en las regiones de Riad y Medina. El Ministerio de Energía explicó que la medida fue adoptada “como medida de precaución”.

Los incidentes dejaron varios heridos, que fueron trasladados para recibir atención médica, según precisó la cartera en un comunicado difundido a través de las redes sociales. Tras los ataques, equipos técnicos especializados y unidades de emergencia se dirigieron a las zonas afectadas para evaluar el estado de las instalaciones y verificar sus condiciones de seguridad.

El Ministerio indicó que las tareas se desarrollan de acuerdo con los protocolos de seguridad y los planes de emergencia vigentes, en coordinación con los organismos competentes. Además, aseguró que comunicará “oportunamente” cualquier actualización sobre la situación.

El oleoducto Este-Oeste es una infraestructura clave para la estrategia energética saudita, ya que permite transportar petróleo desde los yacimientos del este del país hasta las instalaciones de exportación de Yanbu, en la costa del mar Rojo. Su relevancia aumentó desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, de acuerdo con la información difundida por las autoridades.