En lo que va de 2026, Antioquia ha reportado un total de 19 víctimas en homicidios múltiples, resultado de seis incidentes violentos ocurridos entre enero y febrero. Esta situación ha generado preocupación entre las autoridades locales, que advierten sobre un aumento en la conflictividad y la actividad de grupos armados ilegales en diversas subregiones del departamento.

De estos casos, cinco corresponden a triples homicidios registrados en localidades como Abejorral, Tarso, Titiribí, Yondó y Segovia. El primer suceso del año dejó un saldo trágico de cuatro personas asesinadas en la zona limítrofe entre Amalfi y Remedios. La situación se tornó aún más grave con un reciente ataque en Segovia, donde tres integrantes de una misma familia perdieron la vida a causa de la explosión de un artefacto lanzado desde un dron, lo que ha reavivado la inquietud por la repetición de estos crímenes.

Luis Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia, enfatizó que este incremento en la violencia es un claro indicativo de la intervención de grupos armados como el Clan del Golfo y el ELN. Ante este panorama, se ha solicitado un refuerzo en la presencia de la Fuerza Pública, con la llegada de 100 soldados a Segovia para mejorar la seguridad. Sin embargo, autoridades locales han expresado su preocupación por la falta de una presencia efectiva del Ejército Nacional en las áreas más afectadas, lo que ha llevado a un llamado para una intervención más coordinada entre los gobiernos departamental y nacional, abogando por estrategias que incluyan operaciones de control, inteligencia y acciones sociales.

Mientras las investigaciones para identificar a los responsables de estos homicidios múltiples continúan, la preocupación por esta tendencia creciente persiste, afectando profundamente a las comunidades locales y generando un clima de inseguridad que requiere atención urgente.