Anthropic informó que desarticuló una campaña de desinformación orientada a desacreditar a los Hermanos Musulmanes e influir en la opinión pública sobre el papel de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en la guerra de Sudán. Según el informe, el operativo habría sido coordinado por “altos funcionarios emiratíes”.

La compañía identificó a un único actor, denominado “Deadshot”, que operaba desde una plataforma privada y utilizó su asistente de inteligencia artificial para repetir una misma secuencia de órdenes en numerosas sesiones simultáneas. El objetivo, de acuerdo con la investigación, era desarrollar una operación de alcance transatlántico y regional.

“Construyeron y gestionaron una red de aproximadamente 300 ‘influencers’ inventados en cuentas de redes sociales”, señaló Anthropic. También creó una ONG de fachada que imitó la identidad de una organización suiza real y difundió en su nombre informes sobre derechos humanos cuya autoría, según el documento, era estatal.

El informe agregó que se redactaron “testimonios oficiales” para ser entregados a dos personas durante la 62ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Ese contenido fue elaborado con restricciones específicas para evitar que ambos discursos mencionaran a Emiratos Árabes Unidos.

Además, la investigación concluyó que fueron analizados “a fondo” 18 miembros del Parlamento Europeo y periodistas prominentes, para quienes se prepararon dosieres detallados. También se recopilaron expedientes sobre relatores especiales de Naciones Unidas críticos de la conducta de Emiratos Árabes Unidos.