Estados Unidos lanzó una ofensiva comercial para cortar las fuentes de financiación de Irán y advirtió que sancionará a los países que mantengan vínculos económicos con ese país, incluida China. La estrategia, presentada como un “Día D económico”, busca avanzar hacia un aislamiento total de la economía iraní y bloquear los ingresos destinados a la Guardia Revolucionaria y al gobierno de Teherán.
“ A partir de hoy, las acciones del Departamento del Tesoro y otras agencias estrecharán el cerco y bloquearán toda posible fuente de ingresos que financie a la Guardia Revolucionaria y al malvado régimen iraní. Estamos aplicando un enfoque de cero fugas”, afirmó el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, durante una conferencia de prensa.
El funcionario sostuvo que el Gobierno de Donald Trump identificó “cada nodo, cada instalación y cada red” utilizada por Irán para continuar con el comercio de petróleo y evadir las sanciones vigentes. “No habrá ni un mínimo respiro para que el régimen reconstruya su capacidad de infligir terror contra Estados Unidos”, aseguró.
Trump mantuvo contactos en las últimas horas con distintos líderes mundiales para comunicarles las medidas destinadas a bloquear esas fuentes de financiación. Según la administración estadounidense, algunas de las acciones implementadas ya comenzaron a mostrar resultados. Bessent también advirtió que Washington actuará contra los países que no adopten por su cuenta las medidas impulsadas por Estados Unidos.



