En las últimas semanas, el departamento de Arauca ha sido escenario de una alarmante modalidad de instalación de explosivos en sus rutas, detectada por las autoridades colombianas. Esta nueva táctica del Ejército de Liberación Nacional (ELN), conocida como "reparcheo", consiste en abrir huecos en las carreteras, colocar artefactos explosivos y cubrirlos con material asfáltico, lo que dificulta su detección por parte de los usuarios de estas vías.
El objetivo de esta estrategia es afectar la movilidad en la región fronteriza y generar un estado de miedo entre la población civil. Según un miembro del equipo de inteligencia militar, este método permite que el pavimento reparado no presente señales evidentes de alteración, lo que hace casi imposible que los conductores se percaten del peligro que acecha en su camino.
Recientemente, la Brigada 18 del Ejército Nacional logró localizar y desactivar un artefacto explosivo en la vía que conecta los municipios de Tame y Sácama, en una zona conocida como Caño Zorro. Esta intervención evitó que el explosivo causara daños a transportistas, campesinos, familias y estudiantes que utilizan esta ruta crucial. El Ministerio de Defensa destacó que estas acciones son parte de una serie de esfuerzos para garantizar la seguridad de quienes transitan por la región, subrayando que la conducta del ELN representa una violación al Derecho Internacional Humanitario al poner en riesgo indiscriminadamente a la población civil.



