Carlos Alcaraz protagonizó una controversia durante su partido de cuartos de final en el torneo de Doha, donde se enfrentó a Karen Khachanov. La situación se desató en el noveno juego del primer set, cuando la juez de silla, Marija Cicak, le impuso una advertencia al español por exceder el tiempo permitido entre puntos. Alcaraz, claramente frustrado, se acercó a la silla arbitral para expresar su descontento, manifestando: "La regla del reloj es injusta. No tengo permiso para ir a la toalla".

La situación no pasó desapercibida para Khachanov, quien también se dirigió al puesto de arbitraje para solicitar la anulación de la penalización aplicada a Alcaraz. Este gesto inusual por parte del ruso evidenció un consenso entre ambos jugadores sobre la inapropiación de la sanción, considerando que las condiciones de juego en el Khalifa International Complex, donde se disputaba el encuentro, eran particularmente exigentes debido a la alta humedad.

Según la normativa de la ATP, los tenistas cuentan con 25 segundos para ejecutar su servicio. Sin embargo, el reglamento permite que el juez de silla evalúe las circunstancias del partido y el tiempo de juego antes de sancionar. Aunque Cicak argumentó que había detenido el reloj cuando Alcaraz se dirigió a la toalla, el propio jugador lo negó, apoyado por las imágenes televisivas que confirmaron que el tiempo continuó corriendo. Durante el cambio de lado, Alcaraz reiteró su malestar ante el supervisor del torneo, señalando que las reglas de la ATP son "injustas". A pesar de estas tensiones, el español logró revertir la situación en el partido, mostrando un juego más sólido en el segundo set, lo que le permitió encaminarse hacia la victoria.