El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha expresado su opinión sobre la situación en el estrecho de Ormuz, un tema que genera preocupación tanto en Europa como en naciones como Irán y Líbano, que enfrentan un aumento en el número de refugiados y dependen en gran medida de los flujos energéticos y del comercio de alimentos.
Durante su intervención previa al Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas, Albares propuso que la respuesta de la Unión Europea se enfoque en brindar apoyo humanitario a la región. A su juicio, no es necesaria una mayor presencia militar europea en este estratégico enclave, sugiriendo que la solución debe centrarse en la desescalada, el diálogo y la diplomacia.
El titular de la diplomacia española también se refirió a la actual operación naval 'Aspides', que protege el transporte marítimo en el mar Rojo, y argumentó que no es necesario modificar su mandato. Albares hizo hincapié en que el uso de la fuerza no resolverá los problemas de democracia ni estabilidad en la región, y advirtió que las acciones bélicas solo incrementan la tensión en Oriente Próximo, afectando a la población civil y a la economía global.



