El gobierno albanés ha tomado la controvertida decisión de utilizar la imagen de la actriz Anila Bisha para crear a Diella, la primera "ministra" generada por inteligencia artificial. Presentada por el primer ministro Edi Rama en septiembre del año pasado, este avatar forma parte de una estrategia destinada a combatir la corrupción en las licitaciones públicas y a mejorar la transparencia en la administración.

En su debut, Diella realizó un discurso en el que afirmaba que "la Constitución se refiere a instituciones al servicio del pueblo, no a cromosomas o carne". Aseguró que representa valores como la responsabilidad y la transparencia, incluso más que un ser humano. Sin embargo, lo que realmente representa es el rostro de Bisha, una reconocida actriz con tres décadas de trayectoria que ahora se encuentra atrapada en la controversia de su propia imagen utilizada sin su consentimiento.

El drama de Anila comenzó cuando aceptó prestar su voz y semblante para un asistente virtual destinado a facilitar trámites gubernamentales. Después de un arduo proceso de grabación, el asistente fue un éxito, pero su evolución a "ministra" tomó a Bisha por sorpresa. "No podía creer que estuviera escuchando mi voz en el Parlamento. Estuve en shock, lloré mucho", confesó la actriz. A pesar de sus intentos por comunicarse con el gobierno, la actriz ha sido ignorada y su imagen ahora está irremediablemente ligada a la administración de Rama, lo que ha generado un fuerte rechazo por parte de quienes critican al gobierno.