La reciente confirmación de la muerte de dos recién nacidos a causa de la tosferina ha encendido las alarmas en el sistema de salud de Honduras. Este lamentable suceso, que se ha registrado en el norte del país, resalta la preocupante tendencia al alza de esta enfermedad potencialmente mortal en la región metropolitana de San Pedro Sula.
El doctor Wilmer Euceda, jefe de redes del Centro de Salud Miguel Paz Barahona, informó que hasta la séptima semana epidemiológica de 2026 se han contabilizado 18 casos sospechosos de tosferina en esta área, de los cuales nueve han sido confirmados por las autoridades sanitarias. En comparación con el mismo periodo de 2025, el número de casos sospechosos ha aumentado considerablemente, lo que ha generado preocupación entre los equipos de salud, especialmente considerando que en todo el año anterior se registraron solo dos muertes.
Para hacer frente a esta situación, Euceda destacó la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica y llevar a cabo campañas informativas dirigidas a mujeres embarazadas y padres de infantes. La tosferina, causada por una bacteria que afecta el sistema respiratorio, es especialmente peligrosa para los recién nacidos y niños menores de seis meses. La vacunación, tanto en mujeres embarazadas como en sus bebés, es fundamental para prevenir la enfermedad, ya que permite desarrollar anticuerpos que brindan una protección temporal al recién nacido.


