Al menos seis personas murieron y otras 103 resultaron heridas este viernes en un ataque ruso que afectó a un centro comercial de Krivói Rog, en la provincia ucraniana de Dnipropetrovsk. Según las autoridades, alrededor de treinta de los heridos se encuentran en estado crítico.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, oriundo de esa ciudad, fue uno de los primeros funcionarios en reaccionar al ataque, al que calificó de “absolutamente despreciable”. El mandatario denunció que el episodio incluyó un segundo impacto contra los equipos que acudieron a asistir a las víctimas.
“Media hora después del primer impacto y el incendio, hubo un segundo ataque dirigido contra los equipos de emergencias. Ataques como estos no son otra cosa que actos terroristas”, afirmó Zelenski en sus redes sociales.
El presidente ucraniano volvió a reclamar una respuesta más contundente de la comunidad internacional y cuestionó lo que considera una falta de compromiso frente a este tipo de ofensivas. “El mundo debe responder (...) con una presión real”, sostuvo.
“Para que la paz sea posible, Rusia debe enfrentarse a una verdadera rendición de cuentas”, agregó Zelenski, al referirse a las consecuencias que, según planteó, debería afrontar Moscú por sus ataques contra Ucrania.



