Al menos 12 personas murieron durante la madrugada de este sábado en un ataque ruso con bombas contra la ciudad ucraniana de Zaporiyia, según informaron las autoridades regionales. Entre las víctimas hay tres menores. El impacto afectó a un edificio residencial de cinco pisos y también provocó daños en otras construcciones habitacionales, infraestructura e instalaciones ferroviarias.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, confirmó que otras 14 personas resultaron heridas y señaló que dos de ellas se encuentran en estado crítico. “Lamentablemente se ha confirmado la muerte de doce personas, incluidos tres niños (...). Otras 14 personas han resultado heridas y dos de ellas tienen pronóstico crítico. Los médicos luchan por salvarles la vida”, afirmó en un mensaje publicado en redes sociales.

Zelenski vinculó el ataque con el “levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel” y sostuvo que Rusia lanzó cinco bombas planeadoras contra edificios de viviendas de Zaporiyia. “Hoy Rusia ha expresado su gratitud por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios de viviendas de Zaporiyia”, expresó con ironía.

El mandatario ucraniano consideró que lo ocurrido demuestra que cualquier relajación de la presión sobre Moscú es interpretada como una señal para continuar los ataques contra ciudades ucranianas. Por ese motivo, reclamó “señales diferentes” que hagan entender a Rusia que debe detener la guerra y que enfrente consecuencias. En ese sentido, mencionó los ataques ucranianos de larga distancia contra objetivos rusos.