Al menos 20 personas murieron, entre ellas tres menores, durante la madrugada del sábado en un ataque ruso con bombas contra la ciudad ucraniana de Zaporiyia, informaron las autoridades regionales. Otras 18 personas resultaron heridas, incluidos tres niños. El bombardeo afectó a un edificio residencial de cinco pisos y también provocó daños en viviendas, infraestructura e instalaciones ferroviarias.
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania comunicó que sus equipos rescataron a tres personas y que las tareas de búsqueda y salvamento continuaban. Además, psicólogos del organismo asistieron a 35 ciudadanos tras el ataque.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, vinculó el bombardeo con el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel. “Hoy Rusia ha expresado su gratitud por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios de viviendas de Zaporiyia”, afirmó en un mensaje publicado en redes sociales.
Zelenski sostuvo que el ataque vuelve a demostrar que cualquier relajación de la presión sobre Rusia es interpretada como una señal para continuar con las ofensivas contra ciudades ucranianas. Las operaciones de emergencia permanecían activas en la zona afectada.



