Las principales aerolíneas del mundo han decidido mantener la suspensión de vuelos hacia varios países del Medio Oriente, en respuesta al cierre del espacio aéreo de Israel debido al incremento de las tensiones en la región. Esta situación ha provocado la cancelación temporal de numerosos vuelos y ha dejado a miles de pasajeros varados en diferentes aeropuertos.
Desde que comenzaron los ataques iraníes contra objetivos estadounidenses e israelíes, varios aeropuertos en el golfo Pérsico han reportado daños menores a causa de misiles y drones interceptados. Entre los aeropuertos afectados se encuentra el Internacional de Dubái, que, con 95,2 millones de pasajeros en 2025, fue el más transitado del mundo el año pasado. Este aeropuerto permanece inactivo desde el día de ayer y se espera que retome sus operaciones en el futuro cercano.
La situación se ha intensificado, con aeropuertos en países como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Baréin cerrando sus operaciones desde el sábado y extendiendo la medida al menos hasta mediados de la semana. La aerolínea Iberia Express ha cancelado su vuelo diario entre Madrid y Tel Aviv hasta el 10 de marzo, mientras que Air France ha extendido la anulación de sus vuelos con destino a ciudades como Tel Aviv y Dubái hasta el 3 de marzo. La seguridad de los pasajeros y la tripulación sigue siendo la prioridad para estas compañías aéreas, que han flexibilizado sus políticas de cambios para facilitar alternativas a los viajeros afectados.



