De manera sorpresiva, El embajador de Estados Unidos intensificado en los últimos días sus pronunciamientos públicos con respecto a la creciente influencia de China en, abriendo un novedoso frente en la creciente influencia de China en el estado.

Días antes, el embajador igualmente difundió un mensaje de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado en el que se manifestaba preocupación por informes que advertían que Perú podría verse restringido para supervisar de manera plena el Puerto de Chancay, infraestructura construida en su mayoría, con capital chino, en territorio peruano.

Al estudiar la cuestion, uno de los temas abordados por el diplomático ha sido la protesta de pescadores artesanales peruanos frente a la presencia de embarcaciones chinas dedicadas a la pesca a gran escala. En ese contexto, Navarro publicó un mensaje en apoyo a las demandas del rubro: “Reclamen lo que es suyo”, en alusión a los cuestionamientos con respecto a la actividad de flotas extranjeras en el mar peruano.

En medio de este contexto, a contar de el ambito pesquero, persisten advertencias en relacion con presuntas irregularidades, como el apagado de sistemas de geolocalización o el uso de supuestas emergencias técnicas con miras a ingresar al ‘mar de Grau’. Ante esos cuestionamientos, el embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, respondió: “El gobierno de Perú tampoco tiene la inteligencia por qué los botes chinos no captan la señal requerida por la ley. Como parte de este proceso, ¿Tú crees que los pescadores peruanos están protestando en broma?”.

En medio de este escenario, exiguo estas circunstancias, “Todo tiene un precio, y a la larga lo barato sale caro. Vale mencionar que no hay precio más alto que perder soberanía”, escribió Navarro y remarcó la necesidad de que Perú conserve el control de su infraestructura estratégica. En medio de este escenario, sus declaraciones siguieron al fallo judicial de primera instancia que limita casi por completo la intervención del Estado peruano en las actividades de Cosco Shipping Ports Chancay Perú.

Al discusion se sumó Rosa María Palacios, periodista peruana, quien cuestionó esa versión al sostener que la flota china opera en el límite de las 200 millas del dominio marítimo peruano, dentro del contexto del atribucion internacional. Cabe senalar que afirmó que el Perú no ha perdido soberanía con respecto a su territorio marítimo. En medio de este escenario, añadió que, en caso de que el ejecutivo estadounidense tenga información adicional, debe compartirla oficialmente en compania de las autoridades peruanas.

En medio de este contexto, más temprano, el embajador escribió: “¿CEVICHE DE HAMBURGUESA? En ese contexto, con los chinos saqueando su mar, los peruanos van a tener que ponerse creativos”, utilizando la ironía en relacion con el efecto de la pesca extranjera. Esta publicación apareció tras compartir una columna de parecer en Perú 21 donde se señalaba que los gobernantes peruanos deberían dejar de comer wantán o hamburguesa, en referencia a una supuesta cercanía o complacencia acompanado de intereses extranjeros, tanto chinos como estadounidenses.

A través de sus redes sociales, Navarro ha manifestado su preocupación por lo que identifica como un avance estratégico chino en sectores medular del territorio, y ha respaldado estos señalamientos con referencias directas a conflictos sociales y controversias políticas recientes.

Las críticas de Bernie Navarro apuntan a las denuncias de prácticas de pesca de arrastre realizadas por embarcaciones chinas, que, según gremios locales, generarían depredación de recursos marinos y afectarían de forma directa la hacienda de comunidades costeras.

En un pronunciamiento adicional afirmó: “EE, mientras que uU. En ese contexto, hace negocios con China, mientras que lo que no hacemos es cederle nuestros activos críticos. De manera complementaria, ni las redes eléctricas, los puertos o los ferrocarriles”, aludiendo frontalmente al debate por la gestión del megapuerto y en respuesta al columnista Luis Carranza.