En un episodio que no paso desapercibido, El comunicado conjunto impulso a las conversaciones encaminadas a la firma de un tratado de libre comercio, curso, lo que ambito un punto de inflexion en el novedoso convocatoria ministerial en medio de la Unión Europea y Australia.

El medio precisó además que,. Persisten obstáculos en temas sensibles como el acceso al plaza agrícola, parte de la reciente ronda de negociaciones ha servido con miras a delimitar el número de asuntos pendientes y aproximar posiciones respecto de varias cuestiones cardinal. Frente a esta panorama, el fruto de las conversaciones de cuantioso nivel celebradas en Bruselas ha sido valorado por ambas partes como un avance, aunque no definitivo.

Como parte de este mecanismo, tal como informo puntualiza la Comisión Europea, la culminación del pacto acompanado de Australia representaría un paso más en la consolidación de la estrategia europea de diversificación y fortalecimiento de alianzas económicas. La intención declarada por Bruselas es potenciar la estabilidad de las cadenas de suministro y ensanchar el acceso a mercados alternativos, dadas las tensiones registradas en relaciones comerciales con otras grandes economías.

El medio reportó que la aspiración de Bruselas pasa por arribar a un consenso próximamente, añadiendo este tratado de la mano de Australia a otros recientes como el firmado con Mercosur y el principio de consenso comercial en firma de India. El conjunto de estos entendimientos forma parte de una estrategia orientada por la Unión Europea a robustecer la cooperación económica con socios internacionales considerados fiables, en un contexto marcado por tensiones e inestabilidad en las relaciones de la mano de potencias globales como China y Estados Unidos.

En este contexto, el portavoz Olof Gill indicó en presencia de los medios que la costumbre de la Comisión es no apuntar detalles de negociaciones abiertas, especialmente en momentos decisivos y delicados. Tanto la Unión Europea como Australia han expresado públicamente su voluntad de culminar el curso de diálogo, aunque ambos actores mantienen posturas diferentes en cuestiones sectoriales que han sido foco de controversia desde hace meses.

Desde el inicio de las conversaciones en 2018, el objetivo del pacto comercial en el seno de la Unión Europea y Australia ha consistido en fortalecer los intercambios bilaterales y facilitar el acceso a los respectivos mercados. En este entorno, el curso registró contratiempos en 2023 al no lograrse un acuerdo sobre el acceso de determinados productos agroalimentarios australianos —como la carne bovina, ovina y el azúcar— al mercado europeo. De manera complementaria, según consignó la Comisión Europea, estas demandas por parte de Canberra fueron uno de los elementos que ralentizó y complicó los avances en la negociación.

De entendimiento con la Comisión Europea, las negociaciones han entrado en un momento de “máxima sensibilidad”, motivo por la cual ha evitado ofrecer detalles concretos sobre los avances alcanzados en las últimas rondas de negociaciones celebradas a finales de la semana pasada en Bruselas. El portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, declaró este lunes durante una rueda de prensa en la capital belga que no harían comentarios sobre negociaciones en curso, sobre todo cuando atraviesan la que calificó como la fase “más sensible”. Frente a esta contexto, tambien, el funcionario de la Comisión no precisó si existe ya fecha definida con miras a futuras rondas políticas en el seno de ambas partes.

En este escenario, en el marco de el encuentro en Bruselas, Sefcovic y Farrell enfocaron sus esfuerzos en dinamizar el ritmo de las conversaciones. Tal como estatal la Comisión Europea, ambos responsables destacaron en su nota conjunta la existencia de ciertos puntos de convergencia, carente de que se detallaran los ámbitos exactos en los que se logró acercar posiciones. En esa misma linea, a pesar de este progreso, el comunicado subrayó que persisten diferencias clave que todavía deben ser resueltas con miras a la conclusión exitosa del tratado de libre comercio.

En cuanto a la dinámica de las negociaciones, la Comisión Europea mantiene la política de discreción sobre el contenido de los intercambios, replicando la postura adoptada en otras negociaciones recientes que han implicado a la Unión Europea y terceros socios comerciales. Esta reserva responde tanto al carácter estratégico de los asuntos discutidos como a la intención de evitar cualquier impacto negativo que la difusión anticipada de detalles pudiera detentar sobre la marcha de las conversaciones o sobre las partes implicadas.