ActionAid denunció que, tras la crisis migratoria registrada en Ceuta, cientos de personas, entre ellas muchos menores, fueron devueltas a zonas remotas de Marruecos sin garantías de un retorno seguro. La organización sostuvo que la situación afecta también a jóvenes que no cuentan con medios para regresar a sus lugares de origen.

De acuerdo con la ONG, sus organizaciones socias en Marruecos documentaron casos de menores que perdieron sus teléfonos y el contacto con sus familiares durante la entrada a Ceuta. Algunos de ellos, según el relevamiento, todavía no lograron restablecer la comunicación con sus familias.

ActionAid señaló además que, aunque la mayoría de las personas que cruzaron hacia Ceuta eran de nacionalidad marroquí, también hay un número significativo de jóvenes procedentes de otros países del Magreb, como Argelia y Túnez, y de países subsaharianos. La entidad advirtió que muchos de ellos no tienen un lugar al que regresar en Marruecos.

La organización manifestó una “especial preocupación” por la situación de las mujeres, los jóvenes y los menores no acompañados por una persona adulta. “No se puede devolver a personas, entre ellas menores, a cientos de kilómetros de su hogar y considerar el caso cerrado. Cada devolución sin garantías es una nueva vulneración. Exigimos que la protección de la vida esté antes que la disuasión, y que ninguna devolución se ejecute sin verificar que la persona llega a un lugar seguro”, sostuvo ActionAid.