El presidente de Vox, Santiago Abascal, confirmó que no ha mantenido comunicación con Javier Ortega Smith, el exsecretario general del partido, tras su expulsión. La controversia se generó debido a la negativa de Ortega Smith a aceptar su reemplazo como portavoz del partido en el Ayuntamiento de Madrid. Al ser consultado sobre este tema, Abascal manifestó que no le interesan las 'telenovelas', refiriéndose a la situación como un episodio mediático más en la vida del partido.

En una declaración contundente, Abascal afirmó que él es el líder del partido, respaldado por un comité elegido por los afiliados. Enfatizó que todos los miembros de Vox, sin excepción, deben cumplir con las normas establecidas, independientemente de su cargo dentro de la organización. Esta afirmación resalta la importancia que el dirigente otorga a la disciplina interna y al respeto por las decisiones tomadas por la dirección del partido.

Asimismo, el presidente de Vox fue interrogado sobre la situación en la provincia de Zamora, donde se produjeron renuncias significativas en la cúpula local. A pesar de no estar al tanto de los pormenores, Abascal sugirió que cualquier desacuerdo debería ser planteado en los canales internos del partido. Además, recordó la existencia de un comité de garantías al que los afiliados pueden acudir para resolver sus inquietudes, reafirmando así su compromiso con la transparencia y la legalidad dentro de la formación política.