La celebración del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo de 2026, se presenta en España con una serie de retos apremiantes. Entre ellos, destacan las deficiencias en la gestión de los dispositivos de localización para agresores, el debate en torno al uso del burka y un alarmante informe sobre la violencia de género, que en los dos primeros meses del año ha dejado un saldo de diez mujeres y dos menores asesinados. Este panorama ha incentivado la actividad de diversas organizaciones feministas que reclaman cambios legislativos urgentes.

Según datos proporcionados por el Ministerio de Igualdad, desde el inicio del año se han registrado diez feminicidios, de los cuales cinco víctimas habían denunciado previamente a sus agresores y cuatro contaban con medidas de protección en vigor. Andalucía se posiciona como la comunidad con mayor cantidad de homicidios machistas, con tres casos, seguida de la Comunidad Valenciana con dos. Además, en el contexto de estos crímenes, dos menores han perdido la vida a manos de sus padres, uno en Canarias y otro en la Comunidad Valenciana, en ambos casos tras haber sido presentadas denuncias contra los presuntos agresores.

En cuanto a la vigilancia institucional, el Sistema VioGén reporta más de 103.000 casos activos de mujeres víctimas de violencia de género bajo supervisión policial, de los cuales más de 53.000 involucran a menores a cargo de las víctimas. Las recientes muertes y el elevado número de casos han puesto en tela de juicio la eficacia de las pulseras telemáticas que se utilizan para monitorear a los maltratadores. Desde el Ministerio de Igualdad se ha alertado sobre varios problemas que afectan el funcionamiento del Sistema Cometa, incluyendo el mal uso de los dispositivos, el incumplimiento de órdenes judiciales, y limitaciones en la cobertura en ciertas áreas, lo que pone en riesgo a las víctimas y plantea serias interrogantes sobre la efectividad de estas herramientas de protección.