El 22 de febrero se ha convertido en una fecha emblemática en la cronología del narcotráfico en México, marcando la captura de dos de los capos más notorios del país. En 2014, Joaquín Guzmán Loera, conocido popularmente como "El Chapo", fue detenido tras una prolongada persecución de 13 años. La captura tuvo lugar en Mazatlán, Sinaloa, gracias a un operativo conjunto entre la Marina de México y la DEA, que culminó con la entrada al condominio Miramar.
El arresto de "El Chapo" se llevó a cabo sin incidentes, encontrándolo en compañía de su familia. La operación fue elogiada por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, quien resaltó la colaboración de las fuerzas de seguridad. En contraste, en 2023, el mismo día, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", fue localizado en Tapalpa, Jalisco, en un operativo que resultó ser violento.
La intervención para capturar a "El Mencho" involucró un significativo despliegue militar y la colaboración con autoridades estadounidenses, pero terminó en un enfrentamiento armado donde varios miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fueron abatidos. Oseguera Cervantes sufrió heridas graves y falleció en el traslado a la Ciudad de México. Este evento resalta las diferencias entre ambos operativos: mientras el primero fue una operación controlada y sin violencia, el segundo fue marcado por el enfrentamiento y la pérdida de vidas en el lado criminal.



