El fenómeno del true crime continúa su expansión en las plataformas de streaming, y con ello, Netflix ha lanzado el documental titulado "Yiya Murano: Muerte a la hora del té". Este estreno, que tuvo lugar el 23 de abril, se adentra en uno de los casos más enigmáticos y mediáticos de la historia criminal argentina. A través de esta producción, se explora no solo la figura de María de las Mercedes "Yiya" Murano, conocida como la "envenenadora de Monserrat", sino que también se busca arrojar luz sobre los mitos y realidades que giran en torno a sus crímenes, planteando interrogantes sobre la construcción social de los villanos en los medios de comunicación.

Dirigido por Alejandro Hartmann, el documental revisita los impactantes sucesos que sacudieron a la sociedad argentina durante la década de 1970. En este contexto, Murano, asediada por deudas y fraudes, tomó la drástica decisión de envenenar a sus amigas utilizando cianuro. La investigación judicial cobró un nuevo impulso tras la autopsia de Carmen Zulema Del Giorgio de Venturino, quien se convirtió en la última víctima de esta trama, revelando la presencia del veneno en su organismo. Este descubrimiento llevó a las autoridades a exhumar los cuerpos de Nilda Gamba y Lelia Formisano de Ayala, quienes también habían fallecido en circunstancias sospechosas, evidenciando un patrón inquietante: las tres mujeres habían compartido un té con Murano antes de sus muertes.

El documental se sumerge en la investigación forense, abordando la controversia en torno a los métodos utilizados para determinar la causa de las muertes. La tradición popular ha sostenido que el veneno se encontraba en las masitas que la envenenadora ofrecía a sus amigas. Sin embargo, los expertos consultados en la serie sugieren que lo más probable es que el cianuro estuviera en los saquitos de té, donde su sabor podría haber pasado desapercibido. Esta revelación desafía creencias arraigadas en la sociedad y pone de manifiesto la importancia de una investigación rigurosa.

No obstante, "Yiya Murano: Muerte a la hora del té" va más allá del relato criminal. La producción también examina la dimensión mediática y social que rodeó el caso. Tras recuperar su libertad en la década de 1990, Murano logró reinventarse como un personaje carismático y provocador en la televisión. Su aparición en programas y sets convirtió su historia en un espectáculo, eclipsando el dolor de las víctimas y desviando la atención del verdadero impacto de sus acciones criminales.

El documental establece una conexión entre el crimen económico y la manipulación emocional de los años 70 y el ascenso mediático que experimentó Murano tras cumplir su condena. A través de una serie de entrevistas con figuras clave, reconstrucciones visuales y archivos históricos, la película evidencia cómo este caso trascendió la mera crónica policial para transformarse en un fenómeno de la cultura popular argentina. Esta nueva narrativa se distingue de adaptaciones anteriores al centrarse en testimonios directos y detalles inéditos del caso, ofreciendo una perspectiva fresca y más profunda.

La producción cuenta con la colaboración de una variedad de testimonios, incluyendo a familiares y figuras del periodismo, lo que enriquece la narrativa y proporciona una visión más completa del impacto de Murano en la sociedad. Con una duración que permite profundizar en los aspectos más relevantes del caso, el documental promete captar la atención de quienes buscan comprender las complejidades de la mente humana y las dinámicas sociales que rodean los crímenes más notorios de la historia argentina. En este contexto, "Yiya Murano: Muerte a la hora del té" no solo se presenta como un relato de sucesos criminales, sino como una reflexión sobre cómo la sociedad percibe y construye a sus héroes y villanos.