**Un triunfo que resuena en la industria textil nacional**
Vero Lozano, reconocida conductora de televisión, se alzó con el premio Martín Fierro de la Moda 2026 en la categoría de Mejor Estilo en Conducción Femenina, un galardón que no solo celebra su trayectoria, sino que también destaca la relevancia de la industria textil argentina en un contexto económico adverso. En una entrevista posterior a la ceremonia realizada en América TV, Lozano compartió sus reflexiones sobre el significado de este reconocimiento y la importancia de apoyar a los diseñadores locales, cuyos esfuerzos son esenciales en tiempos de crisis.
La presentadora, quien conduce el programa "Cortá por Lozano" en Telefe, subrayó la cantidad de looks que utiliza a lo largo de cada mes, multiplicando la cifra por los años que lleva en pantalla. “Son veintitrés looks por mes, multiplicados por diez años, crean un impacto significativo en el sector”, sostuvo. Lozano enfatizó que el 99,9% de su vestuario proviene de la industria nacional, un compromiso que ha mantenido a lo largo de su carrera y que ahora se vuelve crucial ante la difícil situación que atraviesa el sector textil en Argentina.
En sus declaraciones, la conductora no esquivó la realidad económica que enfrenta el país: “La situación actual, con la pérdida de tantos puestos de trabajo y el cierre de negocios, exige que apoyemos a nuestra industria, al igual que lo hacemos con el entretenimiento, el cine y la cultura”, reflexionó. Esta postura pone de relieve la responsabilidad que tienen las figuras públicas en la promoción de productos locales, especialmente en un momento en que la economía se encuentra en crisis.
Consultada sobre la decisión de algunas celebridades de optar por marcas internacionales, Lozano mantuvo una postura neutral. “Cada uno tiene derecho a elegir su estilo y vestirse como le plazca”, comentó, evitando así entrar en polémicas que podrían dividir opiniones. Esta actitud refleja una madurez profesional que la caracteriza y su deseo de no polarizar una discusión que puede resultar sensible en el contexto actual.
Durante la emisión de su programa, Lozano no solo celebró su victoria, sino que transformó el inicio del programa en un homenaje a su equipo de trabajo. “Este hermoso premio es de ustedes”, expresó a sus colaboradores, destacando que su éxito es el resultado del esfuerzo colectivo. Esta declaración resalta la importancia de la colaboración en el mundo del espectáculo, donde el trabajo en equipo es fundamental para lograr un resultado sobresaliente.
En un emotivo relato, la conductora detalló cómo se eligen y preparan sus atuendos. “Las prendas llegan a casa en una funda, y son elegidas con mucho cuidado por Anita y Milagritos. Luego, en el canal, me las planchan con dedicación y me aseguran que cada detalle esté perfecto”, narró Lozano, evidenciando que detrás de su imagen hay un proceso meticuloso que involucra a muchas personas. Este reconocimiento al equipo refuerza la idea de que el éxito de una figura pública no es un esfuerzo individual, sino el resultado de un trabajo conjunto.
Asimismo, Lozano no perdió la oportunidad de agradecer a la diseñadora Natalia Antolín, quien colaboró en la creación del vestido que llevó a la premiación. “Este vestido es un diseño que creamos juntas, y estoy muy orgullosa de ello”, señaló, resaltando la importancia de valorar el trabajo de quienes contribuyen a la industria local. Su comentario subraya el compromiso de las figuras de la televisión con el desarrollo y fomento de la moda nacional, un sector que enfrenta desafíos significativos.
Finalmente, la conductora hizo un llamado a la reflexión sobre las políticas que afectan al sector textil en el país. "Este premio es un símbolo de apoyo a una industria que atraviesa momentos complejos. Es fundamental que se implementen cambios en la política para fortalecerla", concluyó Lozano, reafirmando su compromiso con la moda argentina y su deseo de ver un futuro próspero para este importante sector de la economía.
En resumen, la victoria de Vero Lozano en el Martín Fierro de la Moda 2026 no solo representa un reconocimiento personal, sino que también se erige como un llamado a la acción para apoyar y defender la industria textil argentina, vital para la economía y la cultura del país.



