En una reciente aparición en el programa "Otro día perdido" de Eltrece, la famosa modelo argentina Valeria Mazza compartió una anécdota que ha sido objeto de rumores durante años en el mundo del espectáculo. Se trata de un episodio que tuvo lugar durante la filmación de un comercial en Los Ángeles, donde la modelo se negó a besarse con el reconocido actor español Antonio Banderas. Este relato, que ha circulado entre los medios, fue confirmado por Mazza, quien ofreció detalles que hasta ahora no habían sido divulgados con claridad.

El comercial, destinado al mercado italiano, reunió a dos de las figuras más emblemáticas de su tiempo, Valeria Mazza y Antonio Banderas. Durante la entrevista, se proyectaron imágenes del spot, que mostraban una escena de seducción en la que Mazza, en el último instante, esquiva el beso del actor. El texto del comercial, en italiano, lanzaba un mensaje claro, pero lo que nadie había anticipado fue la negativa de la modelo a participar en ese desenlace particular. La tensión se hizo evidente en el set, marcando un momento inusual en la dinámica de trabajo entre ambos artistas.

Mazza explicó que su negativa al beso no era un capricho, sino una cuestión de principios. Según relató, el guion que le había sido presentado antes de la filmación no incluía en ningún momento un beso entre los protagonistas. “Cuando llegué a Los Ángeles, no estaba eso en el guion”, aseguró la modelo, visiblemente incomodada al recordar cómo se modificaron las condiciones de rodaje sin su consentimiento previo. Esta falta de comunicación generó un impasse que Mazza decidió no aceptar, marcando así sus límites en un ámbito donde a menudo se espera que los actores se ajusten a lo que se les impone.

La situación se intensificó cuando Banderas, en un intento por resolver el conflicto, se acercó a Mazza en su camarín. Consciente del ambiente de tensión que se había creado, el actor le expresó su preocupación por el descontento del equipo de producción y le sugirió que reconsiderara su decisión. Sin embargo, la respuesta de Mazza fue firme: “¡Que no!”, enfatizó, dejando en claro que su postura era inamovible. A pesar de los intentos de Banderas de convencerla de que la escena se vería mejor con el beso, la modelo se mantuvo en su decisión, demostrando que su integridad personal estaba por encima de cualquier exigencia profesional.

Durante la conversación, Mazza subrayó que su negativa al beso no estaba relacionada con su situación marital con Alejandro Gravier. Su postura, según explicó, era más bien un límite personal que se había establecido en su carrera como modelo y actriz. Este aspecto del relato pone de relieve la importancia de la autonomía y la capacidad de decidir sobre el propio cuerpo en una industria donde a menudo se ignoran los deseos individuales.

El desenlace del comercial, que se mostró en el programa, reveló cómo Mazza logró esquivar el beso en el último momento, lo que, irónicamente, se convirtió en un detalle recordado por el público y que aportó un toque de humor a la situación. Los conductores del programa, Mario Pergolini y Agustín “Rada” Aristarán, reaccionaron con risas al revivir ese instante, mientras Mazza compartía comentarios desde el estudio. La situación, que comenzó con una notable tensión, culminó en un abrazo entre ambos actores, demostrando que, a pesar del desacuerdo, había una amistad que perduró en el tiempo.

Finalmente, Mazza reflexionó sobre su relación con Banderas, revelando que se han mantenido en contacto a lo largo de los años y que se ven con frecuencia en Marbella. Este incidente, que podría haber sido un punto de quiebre, se transformó en una anécdota entrañable que la modelo comparte con su familia, demostrando que incluso en los momentos de desencuentro, pueden surgir lazos de amistad y respeto mutuo. Así, el episodio no solo se convierte en un recuerdo personal para Mazza, sino también en un testimonio sobre la importancia de mantener la autonomía y la voz en la industria del entretenimiento.