En un trágico suceso que ha conmocionado a China, las labores de búsqueda y rescate finalizaron tras el devastador incendio que ocurrió en una fábrica de calzado en la provincia de Fujian, en el sureste del país. Este siniestro, que tuvo lugar el pasado jueves, ha dejado un saldo de 28 personas fallecidas, según confirmaron las autoridades locales. El incidente se produjo en la planta de Fujian Huiteng Shoes, ubicada en la ciudad de Jinjiang, un lugar emblemático para la industria del calzado en el país.
Los equipos de rescate trabajaron incansablemente desde el momento en que se reportó el incendio, logrando evacuar a 213 de las 239 personas que se encontraban en el edificio en el momento de la tragedia. Sin embargo, dos de los evacuados fallecieron después en el hospital y, lamentablemente, 26 personas que estaban inicialmente reportadas como desaparecidas fueron encontradas sin vida. La conclusión de las labores de rescate se anunció alrededor de la 00:35 hora local del viernes, marcando el fin de un operativo que generó gran expectativa en la comunidad y en los medios de comunicación.
Las autoridades de Fujian han tomado medidas inmediatas para investigar las causas del incendio, creando un grupo de trabajo dedicado a esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. En este contexto, el director de la empresa y otros individuos vinculados a la fábrica fueron puestos bajo custodia de las autoridades. Además, se han congelado las cuentas bancarias de la compañía en un intento por asegurar que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente.
Según información proporcionada por la televisión estatal CCTV, el fuego se inició en el taller de prensas, donde se almacenaban materiales altamente inflamables. Este tipo de productos, utilizados en la fabricación de calzado, son conocidos por su rápida combustión, lo que provocó que el fuego se propagara rápidamente por el edificio, que contaba con cinco plantas y una estructura de hormigón armado.
Un representante del cuerpo de bomberos destacó que, al momento de su llegada, el incendio ya había alcanzado múltiples niveles del edificio, generando una situación crítica. Las condiciones en el lugar eran tan adversas que el humo caliente se dispersó con rapidez, poniendo en riesgo la vida de quienes se encontraban en el interior. Habitantes locales reportaron que aún se percibía un olor acre en el aire y que en la azotea del edificio se podían observar restos calcinados de materiales utilizados en la producción de calzado.
Jinjiang, conocida como la 'capital china del calzado', ha sido escenario de varios incidentes fatales en los últimos años en sus instalaciones industriales y comerciales. Este nuevo evento trágico ha reavivado el debate sobre la seguridad laboral en el país, un tema que ha cobrado relevancia a medida que se registran más accidentes en fábricas y otros espacios de trabajo. Las autoridades chinas enfrentan ahora la difícil tarea de garantizar un entorno seguro para los trabajadores, mientras que la comunidad llora la pérdida de vidas en este lamentable episodio.



