En los días previos a la entrega de los Óscar, Timothée Chalamet se ha convertido en el centro de una polémica tras realizar declaraciones consideradas desafortunadas acerca de la ópera y el ballet. Durante una conversación con Matthew McConaughey en el programa 'Variety & CNN Town Hall', el actor expresó su opinión sobre la disminución de público en las salas de cine, señalando que, aunque aprecie el arte, no tiene interés en participar en producciones de ballet o ópera.

Chalamet, nominado al Óscar por su papel en 'Marty Supreme', donde encarna a un jugador de ping-pong, argumentó que el éxito de obras como 'Frankenstein', dirigida por Guillermo del Toro, demuestra que el público busca narrativas complejas. Sin embargo, sus comentarios sobre el ballet y la ópera desataron críticas, incluyendo una respuesta de la Royal Opera House de Londres, que extendió una invitación al actor para que asistiera a una de sus representaciones.

La controversia se intensificó cuando figuras como Jamie Lee Curtis cuestionaron la necesidad de menospreciar otras formas de arte. Instituciones como el Royal Ballet and Opera de Londres y la Ópera de París defendieron la relevancia y el impacto del ballet y la ópera, haciendo eco de la importancia de estas artes en la actualidad. La Ópera de Viena y el Teatro Real de Madrid también se unieron al debate, subrayando que el interés del público por estas manifestaciones artísticas sigue vigente y en crecimiento.