Susana Giménez, una de las figuras más emblemáticas de la televisión argentina, fue reconocida en la cuarta edición de los Premios Martín Fierro de la Moda 2026 con un homenaje que resaltó su indiscutible influencia en el ámbito de la moda y la cultura popular. A lo largo de su trayectoria, Giménez ha sabido reinventarse y marcar tendencias, convirtiéndose en un referente tanto para diseñadores como para el público. Su estilo distintivo y su capacidad de transformar cada aparición en un evento memorable la han consagrado como ícono de la estética argentina durante décadas.
En el marco de la celebración, los organizadores del evento destacaron que el homenaje a Susana fue uno de los momentos más emotivos de la noche, aludiendo a su impacto en generaciones enteras. Los presentadores enfatizaron que Giménez es sinónimo de elegancia y carisma, una figura que ha sabido trascender el tiempo y adaptarse a las cambiantes corrientes del mundo de la moda. La ceremonia se tornó un tributo a su inconfundible estilo y a su capacidad para conectar con el público, un rasgo que la ha mantenido vigente a lo largo de los años.
Durante el evento, se proyectó un video que recopiló momentos destacados de la carrera de la conductora, evocando su impronta y su papel como pionera en la industria de la moda en Argentina. Este recorrido visual fue complementado con un desfile de modelos que lucieron conjuntos emblemáticos que reflejaron la evolución de Susana a lo largo de los años. Cada prenda expuesta representó un capítulo relevante de su vida profesional, desde sus inicios hasta los momentos más significativos en su trayectoria.
Sentada en primera fila, junto a su hija Mercedes, Susana Giménez mostró su emoción al observar su legado en la pasarela. El reconocimiento del público fue palpable, con un caluroso aplauso que acompañó el homenaje, lo que demuestra el cariño que el público le tiene. Iván de Pineda, uno de los conductores de la noche, destacó la importancia de Giménez en el contexto del espectáculo argentino y la invitó a recibir su estatuilla de homenaje, entregada por el diseñador Adrián Appiolaza, figura destacada de la firma Moschino.
Al subir al escenario, Susana compartió sus impresiones sobre el homenaje y cómo los recuerdos de sus looks más memorables la hicieron reflexionar sobre su trayectoria en la televisión. “Pasaron tantas cosas cuando veía eso. Pasaron las décadas y dije ‘Qué guachos’. Décadas, décadas, décadas, ¿Cuánto hice el programa? ¿35 años?”, comentó con una mezcla de sorpresa y nostalgia.
La diva no solo se limitó a recordar su camino en la televisión, sino que también reflexionó sobre la evolución de la moda en Argentina y su propio papel dentro de ese contexto. “Cuando comencé había mucha moda argentina. Pedías prestado y luego devolvías. Con el programa diario, todo se volvió una locura”, relató. Además, enfatizó la importancia de haber encontrado su propio estilo: “Decidí que tenía que cambiar un poco de look y me impuse mi propio estilo. Estoy feliz porque todos me reconocen por lo que uso y, sinceramente, a mí me gusta”, concluyó. Este homenaje no solo aplaude su legado, sino que también reafirma su posición como una de las figuras más influyentes en la historia de la moda argentina.



