La gala de los Premios César, que tuvo lugar recientemente en París, fue objeto de controversia debido a especulaciones sobre una supuesta suplantación de Jim Carrey por un imitador. Gregory Caulier, presidente de la Academia de los Premios César, desestimó estas teorías, calificándolas de irrelevantes y atribuyendo su origen a la atención mediática que rodea a las figuras del cine actual.
Las dudas surgieron tras la difusión de imágenes en redes sociales que insinuaban que Carrey podría haber utilizado prótesis y peluca para alterar su apariencia durante el evento. Sin embargo, Caulier aseguró que la presencia del actor estaba planificada desde el verano, con un arduo trabajo de ocho meses de conversaciones para hacer posible su asistencia. Además, destacó el esfuerzo de Carrey por perfeccionar su discurso en francés, el cual preparó con dedicación.
Durante la ceremonia, Carrey recibió un César honorífico y su discurso, pronunciado con visible emoción, incluyó una mención a sus raíces familiares, revelando que su tatarabuelo nació en Francia antes de emigrar a Canadá. A pesar del caluroso recibimiento por parte del público, las dudas sobre su autenticidad continuaron circulando en las redes, alimentadas por publicaciones de personalidades como el artista drag Alexis Stone. La actriz Megan Fox también se unió a la conversación, expresando su confusión en tono humorístico.



