En un emotivo evento que reunió a miles de personas, el barrio de Petare, considerado la favela más extensa de Venezuela, conmemoró este viernes cuatro décadas de la representación del viacrucis. Esta tradición, que combina fe y arte, es organizada anualmente por jóvenes de la comunidad, quienes, junto a líderes religiosos, recrean los momentos finales de la vida de Cristo en un recorrido por las empinadas calles del barrio. La convocatoria atrajo tanto a residentes como a visitantes, quienes se unieron en una manifestación de devoción y comunidad.
La representación, que tiene lugar en un entorno marcado por la realidad social de la favela, se ha convertido en un símbolo de resistencia y unidad. Los actores, en su mayoría jóvenes que viven en Petare, interpretan con fervor los pasajes bíblicos, logrando conmover a los asistentes. Muchos de ellos se agolpan en las calles, mientras otros buscan el mejor ángulo desde ventanas y techos para grabar el evento con sus teléfonos móviles, evidenciando el interés que genera esta tradición entre los habitantes de la zona.
El padre Alexis Montesinos, responsable de la preparación religiosa y actoral, destacó la importancia de este evento para la comunidad. "Estoy muy contento de que hayan venido muchas personas a ver esta representación del viacrucis; es una forma de llevar el evangelio a aquellos que aún no lo conocen", expresó. Su compromiso con la mejora constante de la dramatización se refleja en los cambios logísticos y escenográficos implementados a lo largo de los años, con el objetivo de enriquecer la experiencia para el público.
Durante estas cuatro décadas, los organizadores han contado con el apoyo de la comunidad para llevar a cabo esta representación. A través de rifas y la venta de rosarios, logran recaudar fondos que son utilizados para el vestuario, la escenografía y el sonido, asegurando así la calidad del espectáculo. Este año, el esfuerzo conjunto se tradujo en una participación de más de 200 personas, incluyendo actores principales y suplentes, lo que refleja el creciente interés y compromiso de la comunidad.
El evento también contó con un fuerte despliegue de seguridad, con la presencia de más de 140 funcionarios y la asistencia de 30 ambulancias, tal como informó el viceministro de Asuntos Religiosos y Cultos, Edgar Arteaga. Esta medida busca garantizar la seguridad de los asistentes, considerando la gran afluencia de público y la importancia de mantener el orden en una celebración que trasciende lo religioso para convertirse en una manifestación cultural.
El viacrucis de Petare no solo es un evento religioso, sino que se ha consolidado como un espacio de encuentro y reflexión para la comunidad. La tradición, que comienza con la llegada de la Semana Santa, se convierte en un momento de conexión entre los habitantes, donde se recuerda el sacrificio de Cristo y se celebra la fe compartida. Con cada año que pasa, la representación se fortalece, convirtiéndose en un pilar de la identidad cultural de Petare y un ejemplo de cómo la fe puede unir a las comunidades en tiempos de adversidad.



