La vida de Oriana Sabatini ha dado un giro significativo en los últimos meses, especialmente tras su matrimonio con el futbolista Paulo Dybala y la llegada de su hija, Gia. Este nuevo capítulo ha traído consigo no solo felicidad, sino también una serie de especulaciones respecto al futuro del jugador en el fútbol argentino, particularmente su posible fichaje por Boca Juniors. En medio de este contexto, la modelo y actriz ha manifestado su fastidio ante la constante insistencia de los medios sobre este tema, dejando claro que prefiere disfrutar de su vida familiar sin presiones externas.

Durante una entrevista reciente, Oriana compartió su frustración con la atención mediática que recibe cada vez que se menciona a Boca en relación a su esposo. "Si tuviese un dólar por cada vez que alguien me habla de Boca, sería millonaria", dijo entre risas, pero con un evidente tono de agotamiento. Esta situación, que parece trivial, refleja la presión que sienten las figuras públicas, quienes a menudo se ven atrapadas en un ciclo de especulaciones que pueden afectar su bienestar personal y familiar.

Sabatini también se refirió a la situación actual de Dybala, quien ha construido su carrera en Europa y ha encontrado un hogar en cada club donde ha jugado. La artista expresó que no sabe cuál será la decisión final de su esposo respecto a su carrera, pero enfatizó que lo más importante es que ambos estén felices en cualquier lugar donde decidan vivir. "Nosotros somos una familia y lo que verdaderamente importa es que estemos bien juntos, sin importar dónde estemos", añadió, dejando entrever que el bienestar familiar es su prioridad.

En un tono más reflexivo, Oriana comentó sobre los desafíos que implicaría un cambio de país y cómo eso podría afectar a su familia. "No sé si me voy a sentir mal en otro lugar. Lo que sé es que siempre que estemos juntos, nos adaptaremos. Pero, claro, hay preferencias personales que siempre estarán presentes", explicó. Esta declaración subraya la complejidad emocional de tomar decisiones que involucran no solo la carrera de Dybala, sino también la vida familiar que han construido juntos.

Además, la modelo hizo un llamado a los periodistas deportivos para que sean más comprensivos con Dybala, sugiriendo que un ambiente de apoyo podría facilitar su adaptación si decide regresar a Argentina. "Si vienen a jugar aquí, sean buenos. Los periodistas a veces no son amables, y eso puede influir en su desempeño", afirmó, resaltando la importancia del apoyo mediático en la carrera de un deportista.

Por otra parte, Oriana también destacó la naturaleza efímera de la carrera de un futbolista y cómo su propia carrera como actriz y cantante es más flexible en términos de tiempo. "Sé que la carrera de los futbolistas es corta y entiendo que hay que tomar decisiones estratégicas", indicó. Esta perspectiva muestra una madurez que probablemente ha sido forjada por su experiencia en el mundo del espectáculo, donde los tiempos y oportunidades pueden ser igualmente inciertos.

Finalmente, la pareja ha vivido momentos intensos en su vida personal, con la llegada de Gia y el reciente matrimonio en julio de 2024. Oriana expresó que no desea apresurar a Paulo en su decisión sobre su futuro, enfatizando que confía en que él actuará según lo que su corazón le dicte. Así, la joven artista demuestra un apoyo incondicional hacia su pareja, reafirmando que lo más importante es su felicidad mutua y la de su familia en este nuevo capítulo que están comenzando juntos.