Nicolas Cage, el reconocido actor de Hollywood, ha revelado en una reciente entrevista que en su momento rechazó el icónico papel de Duende Verde en la película de Spider-Man que se estrenó en 2002. Durante la premiere de la serie Spider-Noir en Nueva York, Cage explicó que, aunque tuvo conversaciones con el director Sam Raimi sobre la posibilidad de encarnar al villano, optó por unirse al elenco de El ladrón de orquídeas. Esta decisión, según él, fue la correcta y le permitió evitar el encasillamiento en un solo tipo de personaje, algo que siempre ha buscado evitar a lo largo de su carrera.
El filme El ladrón de orquídeas, dirigido por Spike Jonze y protagonizado por Meryl Streep, Chris Cooper y Tilda Swinton, representó una oportunidad única para Cage. El actor de 62 años enfatizó que su elección se basó en el deseo de no quedar limitado a un solo tipo de rol, y que, aunque le gustan tanto los papeles de héroe como los de villano, prefiere diversificar su filmografía. La interpretación del Duende Verde finalmente fue asumida por Willem Dafoe, quien se convirtió en un referente entre los villanos del cine de superhéroes, gracias a su magistral actuación que ha perdurado en la memoria colectiva del público.
Más de veinte años después de aquella decisión, Cage se encuentra nuevamente vinculado al universo Spider-Man, esta vez como parte del elenco de la serie Spider-Noir, que se lanzará el 27 de mayo en Prime Video. Esta producción, respaldada por Sony Pictures Television, presenta a un envejecido Ben Reilly, un detective privado que opera en la Nueva York de la década de 1930. Bajo la dirección de Harry Bradbeer, la serie busca ofrecer una nueva perspectiva sobre el personaje que se aleja del conocido Peter Parker, adoptando un enfoque más oscuro y estilizado.
El guion, elaborado por Oren Uziel y Steve Lightfoot, se enfoca en un Ben Reilly que, distanciado de sus orígenes, se presenta con una estética propia del cine negro. Vestido con sombrero y gabardina, el personaje se desarrolla en un entorno que recuerda a las calles lluviosas de los años 30, evocando el estilo visual de los clásicos. La serie será innovadora en su presentación, ya que se podrá ver tanto en blanco y negro como en color, rindiendo homenaje a la cinematografía de las décadas pasadas.
Chris Miller, uno de los productores, ha descrito a este nuevo Ben Reilly como “muy diferente” de Peter Parker, caracterizándolo como un hombre mayor, cansado y que no teme a la confrontación. Esta representación de un personaje desgastado por la vida contrasta con las versiones más juveniles y optimistas del superhéroe. Phil Lord, otro de los productores, añadió que el personaje ha enfrentado desilusiones en su vida, lo que lo ha llevado a un estado de desencanto.
Cage, quien ya había prestado su voz al personaje en la aclamada película animada Spider-Man: un nuevo universo en 2018, busca en esta nueva serie capturar la esencia de sus ídolos del cine clásico. En su preparación, se inspiró en figuras como James Cagney y Humphrey Bogart, con el objetivo de fusionar estos estilos con la narrativa de Spider-Man. En palabras del actor, esta combinación busca crear algo fresco y emocionante, que honre tanto la historia del cómic como el legado del cine clásico.



