En una reciente aparición en el programa "Otro día perdido", conducido por Mario Pergolini en Eltrece, la talentosa actriz y cantante Natalia Oreiro compartió su entrañable historia con la icónica figura de la televisión brasileña, Xuxa. En el año 1993, Oreiro fue seleccionada como "Súper Paquita" por la propia Xuxa, un momento que no solo marcó un hito en su carrera, sino que también forjó un vínculo personal que ha perdurado a lo largo de los años. Durante la entrevista, la artista no escatimó en detalles sobre cómo ese encuentro cambió drásticamente su vida y su trayectoria profesional en el competitivo mundo del espectáculo.
Natalia recordó con nostalgia y una sonrisa el día en que se presentó al casting para convertirse en "Súper Paquita", un evento que atrajo a miles de jóvenes. En ese momento, con apenas 16 años, nunca imaginó que esa decisión impulsiva de acompañar a una amiga la llevaría al centro de atención. La actriz describió a Xuxa como una persona excepcional, resaltando su carisma y la calidez que emanaba tanto en pantalla como detrás de cámaras. "Es la persona con más ángel que vi en mi vida", comentó Oreiro, reflejando la admiración y el cariño que aún siente hacia la conductora brasileña.
El vínculo entre ambas se cimentó desde su primer encuentro. "Sigo hablando con Xuxa", reveló Oreiro, lo que sorprendió a Pergolini y a su compañero de entrevistas, Rada. La actriz expresó que estar cerca de Xuxa generaba una energía especial que la hacía sentir cautivada. Esta conexión auténtica no solo dejó una huella en su vida personal, sino que también influyó en sus decisiones profesionales futuras, marcando el inicio de una carrera que la llevaría a alcanzar la fama en Argentina y más allá.
En medio de la promoción de su nueva película "Nada entre los dos", en la que comparte pantalla con Gael García Bernal, Oreiro relató cómo su participación en el certamen fue casi fortuita. Acompañando a una amiga que había ganado un concurso en Uruguay, decidió inscribirse sin expectativas. Sin embargo, su talento y carisma la hicieron destacar entre las participantes, y terminó siendo elegida por Xuxa para representar a Uruguay, lo que resultó en un contrato y un automóvil como parte de su premio, una oportunidad invaluable para una joven que soñaba con el mundo del espectáculo.
Pese a la emoción que generó su elección, el destino tomó un giro inesperado. Xuxa decidió trasladar su programa a Estados Unidos, lo que significó un cambio de rumbo para Oreiro. Sin embargo, esa decisión también se convirtió en un punto de inflexión en su vida, ya que le permitió establecerse en Buenos Aires y comenzar a construir su carrera en la televisión argentina. "Con el dinero del auto, que era lo que me había ganado, me instalé para probar suerte en Argentina", recordó, destacando la importancia de esa oportunidad que le abrió las puertas del éxito.
Antes de su encuentro con Xuxa, Oreiro ya había incursionado en el mundo de la publicidad desde los doce años en Uruguay. Sin embargo, fue gracias a la visibilidad y el respaldo que le brindó la famosa animadora que pudo dar el salto definitivo hacia la televisión argentina, donde se consolidó como una figura respetada y querida por el público. A lo largo de los años, su relación con Xuxa no solo se ha mantenido, sino que también ha evolucionado, con ambas artistas celebrando sus logros mutuamente, lo que demuestra que los lazos forjados en el pasado pueden perdurar y enriquecer vidas en el presente.


