Naomi Watts recibió este sábado el Premio Donostia durante una gala en la que destacó la importancia de que las mujeres mayores continúen ocupando un lugar en el cine y protagonizando historias relevantes. El galardón fue entregado por el cineasta J.A. Bayona, con quien la actriz británica trabajó en “Lo Imposible”.

“Me siento agradecida de que una mujer de mi edad, a quien a los 31 años muchos dijeron que todo habría terminado para mí a los 40, forme parte de ese cambio de relato. Necesitamos vernos reflejadas en las pantallas. Queremos vernos ahí”, afirmó Watts. También sostuvo que el cine es “la forma de arte más hermosa que existe” y que, en el contexto actual, resulta necesario que se sigan contando historias.

La actriz dijo que espera con entusiasmo saber “qué pasará después” en su trayectoria y se definió como una “privilegiada” por dedicarse a la profesión que ama. Al recordar sus comienzos, contó que atravesó “diez años de rechazos” y que recibió cuestionamientos sobre sus capacidades y sobre si encajaba en determinados papeles.

“Hace 30 años o más, tenía esperanzas y sueños. Nunca imaginé que me llevarían tan lejos. Recibir este honor del Festival de San Sebastián me emociona profundamente y estoy enormemente agradecida”, señaló. En esa misma línea, recordó que muchas personas le decían que no iba a conseguirlo, pero aseguró que continuó adelante, perseveró y fue resiliente.