Meta, la corporación que agrupa a Facebook e Instagram, está en pleno proceso de planificar una nueva fase de despidos que podría impactar a cerca del 10% de su fuerza laboral a nivel mundial. Según información obtenida de fuentes cercanas a la empresa, los recortes comenzarían el 20 de mayo, marcando un capítulo más en la búsqueda de la eficiencia dentro de la compañía. Esta medida se enmarca dentro de una estrategia más amplia que contempla una segunda ola de despidos a lo largo del año, aunque los detalles sobre su magnitud y cronograma aún no han sido confirmados.
La primera ronda de despidos podría dejar sin empleo a aproximadamente 8.000 trabajadores, lo que refleja la intención de Meta de reestructurar su organización interna. La empresa está enfocada en mejorar su eficiencia operativa mediante la integración de inteligencia artificial en diversos procesos, una tendencia que también se ha observado en otras grandes empresas del sector tecnológico. Esta transformación digital tiene como objetivo no solo optimizar el funcionamiento de la compañía, sino también adaptarse a un entorno competitivo cada vez más exigente.
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, ha destinado recursos significativos a iniciativas de inteligencia artificial, con la intención de reinventar la manera en que opera la empresa. La inyección de cientos de miles de millones de dólares en proyectos de IA es parte de la visión a largo plazo de Zuckerberg, quien busca posicionar a Meta como líder en innovación tecnológica. Sin embargo, este cambio también ha traído consigo una serie de despidos en otras empresas del sector, como Amazon, que eliminó 30.000 puestos en los últimos meses, y la fintech Block, que despidió a casi la mitad de su personal, ambos motivados por la necesidad de optimizar costos y recursos.
El fenómeno de los despidos masivos va más allá de Meta. De acuerdo a datos del portal Layoffs.fyi, que realiza un seguimiento de las reducciones de personal en el ámbito tecnológico, más de 73.000 empleados han sido despedidos en lo que va del año, y se estima que la cifra total para 2024 podría alcanzar los 153.000. Este panorama refleja un cambio drástico en el sector, que ha estado ajustándose a nuevas realidades económicas y tecnológicas.
Los despidos anunciados por Meta representan la mayor reducción de personal desde la reestructuración que tuvo lugar a finales de 2022 y comienzos de 2023, cuando se eliminaron alrededor de 21.000 puestos de trabajo. En aquel entonces, la compañía enfrentaba una caída en el valor de sus acciones y una reevaluación de sus expectativas tras el crecimiento exponencial experimentado durante la pandemia. Sin embargo, la situación actual es bastante diferente, ya que Meta ha reportado ingresos superiores a 200.000 millones de dólares en 2023, con un beneficio neto de 60.000 millones, a pesar de los altos gastos asociados con la inteligencia artificial.
A pesar de su solidez financiera, los líderes de Meta proyectan un futuro en el que se priorizará una estructura más ágil y menos jerárquica, enfocándose en una plantilla optimizada que se apoye en herramientas de inteligencia artificial. Al cierre de 2022, la empresa contaba con cerca de 79.000 empleados, y en las últimas semanas ha comenzado a implementar una reorganización interna, especialmente en su división Reality Labs, donde se han trasladado ingenieros a una nueva unidad denominada “IA Aplicada”. Este movimiento responde a la necesidad urgente de acelerar el desarrollo de agentes de inteligencia artificial que puedan mejorar la eficiencia y efectividad de la compañía.



