La Agencia Nacional de Agua y Bosques de Marruecos (ANEF) ha decidido destinar 150 millones de dirhams, equivalentes a aproximadamente 13 millones de euros, para intensificar las acciones de prevención y combate de incendios forestales en el país durante el presente año. Esta decisión responde a un contexto de creciente riesgo de incendios, impulsado por la abundante vegetación generada por las recientes lluvias en la región. La inversión se orienta a mejorar la infraestructura y los recursos necesarios para enfrentar de manera efectiva este fenómeno natural, que ha cobrado relevancia en los últimos años debido a cambios climáticos y patrones meteorológicos extremos.

Las acciones específicas que se llevarán a cabo con este financiamiento incluyen la limpieza y mantenimiento de cortafuegos, que son fundamentales para detener la propagación del fuego, así como la mejora y creación de puntos de agua que faciliten la extinción de las llamas. También se contempla la gestión preventiva de los bosques, con el propósito de reducir el riesgo de incendios, y el refuerzo de los medios humanos y materiales de intervención. ANEF ha subrayado en un comunicado que estas medidas son vitales para proteger tanto el medio ambiente como las comunidades que habitan en áreas vulnerables a incendios.

Los datos proporcionados por la agencia revelan que en 2025 se registraron un total de 418 incendios que afectaron una superficie de 1.728 hectáreas en todo Marruecos. De esta área, un 33% consistía en arbustos y plantas pequeñas, lo que indica que, si bien el impacto fue considerable, la magnitud de los incendios fue menor en comparación con años anteriores. Este fenómeno ha mostrado una disminución del 65% en comparación con la media de la última década, lo que sugiere que las estrategias implementadas en años anteriores están comenzando a dar frutos, aunque aún queda mucho por hacer.

En cuanto a la distribución geográfica de los incendios, la ANEF informó que las regiones de Tetuán y Alhucemas, ubicadas en el norte del país, concentraron el 40% de los focos de incendio y el 89% de la superficie quemada a nivel nacional. Este dato es alarmante, ya que indica que ciertas áreas son particularmente vulnerables y requieren atención y recursos adicionales para prevenir futuros desastres. Las autoridades locales han estado trabajando en estrecha colaboración con la ANEF para implementar planes de acción que busquen mitigar estos riesgos de manera efectiva.

El año pasado, gracias a la colaboración entre diferentes actores involucrados en la gestión de emergencias, se logró controlar el 94% de los incendios antes de que se extendieran más allá de 5 hectáreas. Sin embargo, dos incendios significativos que se produjeron en agosto en la provincia de Chaúen superaron las 100 hectáreas, lo que pone de manifiesto que, aunque los esfuerzos preventivos han mostrado resultados positivos, la situación sigue siendo crítica y debe ser monitoreada con atención.

En conclusión, la inversión de 13 millones de euros por parte de Marruecos para combatir los incendios forestales es un paso importante hacia la protección del medio ambiente y la seguridad de las poblaciones locales. Sin embargo, el país debe continuar fortaleciendo sus estrategias de prevención y respuesta para enfrentar los desafíos que presenta el cambio climático y la creciente vulnerabilidad de sus ecosistemas. Solo a través de un enfoque integral y coordinado se podrán reducir los riesgos asociados a los incendios forestales y garantizar un futuro más seguro para todos los habitantes de la región.