La tristeza embarga a la actriz Marcela Kloosterboer tras la pérdida de su amada perra rescatada, Perri. A través de sus redes sociales, Kloosterboer compartió un sentido mensaje que ha tocado el corazón de sus seguidores, recordando los inolvidables diez años que pasaron juntas. "Perri de mi vida, me duele el corazón de tener que despedirte", fueron sus palabras iniciales, que abrieron un post donde evocó los hermosos momentos vividos en familia junto a su fiel compañera.
La historia de Perri comenzó en un día lluvioso en la Panamericana, donde una perra asustada corría por la autopista, cuando el destino la unió a Kloosterboer y su familia. Sin dudarlo, la actriz la llevó a su hogar y le dio el nombre de Perri, un nombre que surgió de manera espontánea. Desde ese momento, Perri se convirtió en un miembro entrañable de la familia, dejando una huella imborrable en sus corazones.
Las imágenes que acompañaron el posteo son un reflejo de una vida llena de amor y aventuras. Se pueden ver momentos de alegría en el jardín, tardes de descanso sobre la hierba con los hijos de Marcela, Juana y Otto, y escenas entrañables con su pareja, Fernando Sieling. Cada fotografía cuenta la historia de una perra que no solo era una mascota, sino una presencia constante y vital en cada rincón del hogar, convirtiéndose en un símbolo de amor incondicional.
Con el paso del tiempo, Perri se ganó su lugar en la comunidad, cruzando la calle para visitar a sus vecinos, Martina e Iván, quienes también la adoptaron como parte de su familia. “Allá era la mimada de la casa, hamburguesas a la parrilla para ella y dormir en medio de ellos en la cama”, relata Kloosterboer, destacando cómo Perri disfrutaba de su vida social. Esta tenencia compartida se dio de manera natural, evidenciando el cariño que todos le tenían.
Además de ser un miembro querido del hogar, Perri poseía un talento especial: la capacidad de predecir tormentas. Según relató Kloosterboer, la perra podía anticipar la llegada de una tormenta con diez minutos de antelación, buscando refugio en casa y mostrando su inquietud rascando el suelo. En esas noches, se acurrucaba al lado de Fernando, reafirmando su papel como guardiana de la familia, siempre presente en los momentos importantes de sus hijos.
La última salida de la familia fue una caminata nocturna en la que participaron Perri, los niños y Tofu, otra de sus mascotas. Nadie podía prever que sería una despedida. Esa noche, Perri pasó tiempo en las habitaciones de Juana y Otto, dejando un vacío que ahora se siente en cada rincón del hogar. "Mi gorda, te extrañamos en cada lugar de la casa", finalizó Kloosterboer, añorando los momentos compartidos y deseando que el tiempo les permita recordar a Perri con una sonrisa.
Las muestras de apoyo y cariño no se hicieron esperar. Colegas y amigos del medio artístico expresaron su pesar en las redes, destacando la felicidad que Perri encontró al ser amada. Celeste Cid, por ejemplo, escribió: "Perri, seguramente se fue muy feliz de todo lo que la cuidaban. Te abrazo, Negrita". Paula Chaves también se sumó al tributo, evocando una conexión similar al comentar sobre la partida de su propia mascota. Así, el adiós a Perri se convierte en una celebración del amor y la vida compartida, dejando una huella imborrable en aquellos que la conocieron.



