Julieta Nair Calvo, una reconocida actriz argentina, ha desarrollado su carrera desde muy temprana edad. Con apenas cuatro años, comenzó a actuar, pero hoy enfrenta uno de sus mayores retos no en el escenario, sino en su hogar. En su vida cotidiana, se encuentra rodeada de mochilas del jardín, ensayos y la intimidad del colecho, todo mientras suena la música de Michael Jackson en el living de su casa. Esta multifacética artista ha vuelto a las tablas con el icónico musical "Annie", una experiencia que, para ella, tiene un significado especial, ya que coincide con el cumpleaños de su hijo mayor, lo que suma una carga emocional significativa a su carrera.
En un 2026 lleno de cambios, que incluye una mudanza y la planificación de su boda, Julieta reflexiona sobre los retos de la maternidad y la presión social que enfrenta. En una reciente conversación, comparte sus sentimientos sobre la culpa, los deseos personales y la dinámica de pareja. A pesar de su amor por la maternidad, reconoce que ser madre puede ser un desafío para la relación de pareja: "Es un laburazo. Hay que entender que estamos haciendo lo que podemos", comenta con sinceridad.
Volver al teatro tras convertirse en madre representa para ella una nueva dimensión en su carrera. "Una de las razones por las que decidí hacer Annie fue pensar en estar en el escenario y que mi hijo venga a verme. Me da una ilusión enorme", confiesa Julieta, dejando entrever cómo ha evolucionado su perspectiva profesional y personal en este nuevo capítulo de su vida. La actriz se muestra entusiasta por poder compartir su pasión con sus hijos y utilizar su trabajo como un ejemplo positivo para ellos.
En esta charla, Julieta también se abre sobre su experiencia como madre. Tiene dos hijos pequeños: Nino, que está por cumplir cuatro años, e Isabella, que celebró su primer cumpleaños en enero. En un tono ligero, describe la alegría que le trae ser madre, a pesar de los retos que conlleva. Sin embargo, también comparte las dificultades que experimenta al separarse de sus hijos, como cuando se fue de viaje con su pareja, Rolo, a San Martín de los Andes. "Fue mi regalo por sus 40. Dejamos a los chicos con los abuelos —que son un lujo— y me fui llorando a Aeroparque", recuerda con una mezcla de nostalgia y humor.
Julieta hace un recorrido por su infancia, recordando su espíritu inquieto y su deseo de ser parte del mundo del espectáculo. Desde muy pequeña, soñaba con estar frente a una cámara y tenía amigos imaginarios. Su pasión por la actuación se hizo evidente cuando comenzó a memorizar monólogos de películas de Disney. "Siempre digo que fui muy afortunada de descubrir tan chica lo que quería hacer", dice, refiriéndose a cómo comenzó su carrera en la actuación con su primera publicidad a los cuatro años.
A lo largo de su trayectoria, Julieta continuó participando en diversas producciones, desde publicidades hasta programas de televisión. Su paso por el reality "Generación Pop" en Canal 13 marcó un hito en su carrera, donde tuvo la oportunidad de formar una banda y participar en teatro, lo que consolidó su vocación. Sin embargo, más allá de la fama, lo que realmente le importa es mantenerse fiel a sí misma. "No quiero dejar de ser quien soy para encajar", afirma, reflejando su compromiso con la autenticidad en un mundo que a menudo presiona por la conformidad.
Julieta Nair Calvo sigue desafiándose a sí misma, tanto en su vida profesional como personal. Con una carrera en ascenso y una familia que la apoya, la actriz se mantiene firme en su deseo de ser un ejemplo para sus hijos, demostrando que es posible perseguir los sueños sin perder la esencia de quien uno es.



