Judit Mascó asistió a la inauguración de la nueva temporada del Gran Teatre del Liceu de Barcelona, un lugar especialmente significativo para la modelo por los recuerdos de su infancia vinculados con la música. Próxima a cumplir 57 años, atraviesa un período de cambios familiares: tres de sus cuatro hijas ya dejaron el hogar.

Mascó admitió que la situación le genera tristeza, aunque también destacó la satisfacción que siente al ver crecer a sus hijas. “De las cuatro, tres han volado. Bueno, cuesta, yo no voy a negar que es triste, pero por otro lado también es una gran satisfacción”, expresó.

La modelo acudió al evento junto con su marido, Eduardo Vicente, y explicó que la nueva configuración familiar también les permite recuperar espacios de pareja que habían quedado relegados durante los años de crianza. “Sí, es otra etapa, es casi volver a los inicios. Venga, va, estamos otra vez juntos, ¿qué hacemos con lo que nos queda? Es esto”, señaló.

A pocas semanas de su cumpleaños, Mascó también se refirió a su forma de vivir el paso del tiempo. En lugar de lamentar el hecho de cumplir años, aseguró que se siente agradecida por poder hacerlo con salud y junto a sus seres queridos: “Estoy agradecida de ir cumpliendo, quiero decir que estoy bien, estoy viva, estoy sana y puedo disfrutar de los míos, que no se puede pedir más”, afirmó.