Mientras Kiko Rivera atraviesa la recuperación del ictus que sufrió el pasado 20 de julio, Irene Rosales eligió no intervenir en la polémica que rodea a la actual pareja del músico, Lola García. El cantante permanece acompañado por su novia y, según la información difundida, sus hijas Ana y Carlota fueron enviadas a Gran Canaria para pasar parte de las vacaciones con su abuela Isabel Pantoja.
La decisión se conoció en medio de las especulaciones sobre una supuesta acusación contra Irene, a quien Kiko habría señalado como la persona que transmitía información a la prensa. La exmujer del artista tampoco respondió a la situación planteada por Jessica Bueno, quien aseguró que desconocía que su hijo Francisco pasaría unos días en Gran Canaria con su abuela durante el período que le correspondía estar con su padre.
Irene, que disfruta del verano junto a su novio Guillermo y está próxima a cumplir un año de relación, tampoco se pronunció sobre las versiones relacionadas con Agustín Pantoja. De acuerdo con esa información, el hermano de Isabel Pantoja desconfiaría de Lola García y consideraría que su vínculo con Kiko podría estar motivado por un supuesto interés en acercarse a la cantante y compartir escenario con ella. Frente a esas versiones, Irene optó por el silencio, aunque su gesto fue interpretado como una sonrisa ante la consulta.



