La ciudad de Salónica, la segunda más poblada de Grecia, enfrenta una grave crisis ambiental tras un incendio que se desató en la noche del sábado y que ha provocado la generación de una densa nube tóxica que se extiende por gran parte de la región. Este siniestro, que comenzó en una zona forestal del municipio de Oreokastro, ha devastado varios negocios y fábricas, incluyendo una planta de reciclaje, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas urgentes para proteger a la población.

El portavoz del Cuerpo de Bomberos, Yiannis Artopoios, explicó que la principal preocupación radica en la planta de reciclaje, de donde emana una gran cantidad de humo. La dirección del viento ha favorecido la dispersión de esta humareda hacia Salónica, lo que ha generado un escenario alarmante. Las condiciones del incendio son complejas, ya que se están liberando grandes volúmenes de monóxido de carbono y otros gases tóxicos, lo que ha obligado a los bomberos a equiparse con máscaras especiales para evitar daños en su salud.

Los informes indican que más de 160 bomberos, respaldados por 50 vehículos cisterna y grupos de voluntarios, han trabajado incansablemente para contener las llamas durante la noche. Con el amanecer, se incorporaron medios aéreos a las labores de extinción, logrando finalmente controlar el frente del incendio. Sin embargo, los esfuerzos para mitigar la humareda y prevenir la dispersión de contaminantes en la atmósfera se extenderán a lo largo del día, ya que se teme la posibilidad de que el fuego resurja.

Aunque las llamas no llegaron a amenazar directamente a las viviendas de la zona, que fueron evacuadas de manera preventiva, los daños a la infraestructura local son significativos. Comercios y fábricas que producen lubricantes, derivados del petróleo y textiles han sido consumidos por el fuego, así como la mencionada planta de reciclaje, que almacenaba grandes cantidades de plásticos. El alcalde de Neapolis-Sykeon, Simos Daniilidis, describió la situación como “trágicamente alarmante”, haciendo hincapié en la necesidad de que la comunidad científica emita recomendaciones para salvaguardar la salud de los ciudadanos.

Las autoridades han instado a la población a evitar la zona afectada, que se ha expandido hacia el oeste y el centro de Salónica. Para aquellos que deban salir, se ha recomendado el uso de mascarillas de alta protección, dado el riesgo de inhalar sustancias tóxicas. La situación se torna aún más crítica ante la posibilidad de que ráfagas de viento reaviven los focos de incendio, a pesar de que su intensidad ha disminuido.

Hasta el momento, se ha reportado que cinco bomberos han sido hospitalizados debido a problemas respiratorios derivados de la inhalación de gases nocivos durante las labores de extinción. Este hecho subraya la gravedad del evento y la urgencia en la implementación de medidas de protección y prevención tanto para los equipos de emergencia como para la población en general. La crisis ambiental que enfrenta Salónica no solo plantea desafíos inmediatos, sino que también deja entrever la necesidad de revisar las estrategias de manejo de incendios y la protección del medio ambiente en un contexto de cambio climático y urbanización desmedida.