El nombre de Emilia Mernes ha resonado con fuerza en la escena musical argentina y latinoamericana, y su historia se remonta a su infancia en Nogoyá, una pequeña ciudad de Entre Ríos. Nacida el 29 de octubre de 1996, Emilia creció en un entorno donde la música no era solo un hobby, sino una parte fundamental de la vida cotidiana. Desde muy joven, su familia fue su primer público, y fue en su hogar donde comenzó a forjar su camino artístico, antes de que la industria la reconociera como una de las figuras más prometedoras del pop actual.

La búsqueda de su identidad musical ha sido un viaje constante, donde cada paso ha estado impulsado por su pasión y dedicación. Para Emilia, la música no se limita a ser un medio de expresión, sino que se ha convertido en el motor que la impulsa a seguir experimentando y explorando nuevos horizontes sonoros. Su versatilidad es un rasgo distintivo que la ha acompañado a lo largo de su carrera, permitiéndole adaptarse y evolucionar en un entorno musical en constante cambio.

La guitarra, un instrumento que comenzó a tocar a los doce años, fue un regalo significativo de su abuelo Roque, un plomero aficionado a la música. Este legado familiar no solo le enseñó a tocar, sino que también le inculcó valores de esfuerzo y dedicación. Emilia, criada en un hogar donde el trabajo y la disciplina eran esenciales, encontró en la música una forma de continuar esa tradición familiar, convirtiéndose así en la heredera de una pasión que trasciende generaciones.

Durante su adolescencia, Emilia se sumó a una banda independiente, donde tuvo la oportunidad de interpretar canciones de artistas icónicos del rock argentino, así como de figuras internacionales. Esta etapa fue crucial para su desarrollo artístico, ya que le permitió experimentar con diferentes estilos musicales, desde el folclore y el tango hasta el pop y la cumbia. La diversidad de influencias que recibió durante esos años la llevó a construir una personalidad única y ecléctica, que ha sido clave en su carrera actual.

Después de completar sus estudios secundarios, Emilia tomó una decisión importante y se inscribió en la Universidad Nacional de Rosario para estudiar Literatura. Sin embargo, su pasión por la música fue más fuerte, y decidió abandonar la universidad para dedicarse por completo a su carrera musical. Fue entonces cuando comenzó a compartir versiones de canciones en Instagram, un paso que le permitió ganar visibilidad y abrirse a nuevas oportunidades en la industria.

El gran cambio en su carrera llegó cuando, con tan solo veinte años, fue seleccionada para ser la voz femenina de la banda uruguaya Rombai, que buscaba expandir su sonido. Su participación en Rombai marcó un antes y un después en su trayectoria, llevándola a escenarios de toda Latinoamérica. Temas como "Cuando se pone a bailar" y "Una y Otra Vez" la catapultaron a la fama y le brindaron la oportunidad de conectar con millones de oyentes.

En 2018, Emilia decidió dar un nuevo giro a su carrera y anunció su salida de Rombai para lanzarse como solista. Este paso significativo se formalizó en 2019, cuando firmó un contrato con Sony Music Latin y WK, abriendo las puertas a una nueva etapa en su vida profesional. Desde entonces, Emilia Mernes ha continuado cosechando éxitos y consolidándose como una de las artistas más destacadas de la música pop en español.