La reciente detención de un segundo sospechoso en el caso del asesinato de Roberto Martín Alleruzzo, un rapero de 58 años conocido artísticamente como "Mike Dee", ha conmocionado a la comunidad de Morón. Alleruzzo fue encontrado enterrado en su propia casa tras haber estado desaparecido durante dos días, lo que ha despertado un profundo interés en los detalles que rodean este trágico suceso. Este sábado, Pablo García, un vecino de la víctima de 23 años, se entregó a la policía después de pactar su entrega, aumentando la tensión en un barrio que aún intenta procesar lo sucedido.
García fue aprehendido en la intersección de las calles Mitre y Belgrano, en la misma localidad donde ocurrió el crimen. Su captura fue el resultado de un operativo conjunto llevado a cabo por los detectives de la DDI Morón y el Grupo Táctico Operativo de la Comisaría Cuarta. Este arresto se suma al de Joel Ramses Baladán, otro vecino de la zona, quien había sido detenido previamente como principal sospechoso del asesinato. La colaboración de los vecinos y la rápida acción de la policía han sido fundamentales en el desarrollo de este caso, que ha dejado a la comunidad en estado de shock.
Alleruzzo, apodado "Tito" en su barrio, había sido visto por última vez el 5 de marzo, día de su cumpleaños, cuando su esposa, Aldana Barrios, se marchó de la casa sin despedirse. En una entrevista, Barrios confesó que se sentía culpable por haberlo dejado solo en un momento tan crucial. A partir de ese día, la familia y amigos comenzaron a preocuparse por su ausencia, lo que llevó a una serie de eventos que culminarían en el hallazgo de su cuerpo. En un entorno donde todos se conocían, su desaparición causó gran alarma y llevó a la comunidad a movilizarse.
Los testimonios de los vecinos también pintan un cuadro inquietante respecto a los últimos momentos de Alleruzzo. Una comerciante del barrio compartió que el día en que desapareció, un hombre que luego sería identificado como uno de los sospechosos le había hecho una pregunta extraña sobre cómo quitar manchas de sangre de la ropa, justificando su inquietante consulta al afirmar que trabajaba en un matadero. Este tipo de interacciones, que inicialmente parecieron inofensivas, adquieren un matiz siniestro a la luz de los acontecimientos posteriores.
La situación se tornó más angustiante cuando el hijo de la comerciante afirmó haber visto a "Tito" con la nariz ensangrentada, lo que generó más preocupación entre los vecinos. Al día siguiente, al notarse su ausencia, decidieron llamar al 911, pero la primera intervención policial no logró encontrar indicios en la vivienda debido a la falta de luz y a que la casa estaba inundada. Sin embargo, la inquietud crecía entre los habitantes del barrio, quienes comenzaron a sospechar que algo grave había ocurrido.
Fue solo tras la denuncia de desaparición presentada por Barrios que se realizó una nueva inspección en la casa. Junto a algunas vecinas, notaron tierra removida en el patio, lo que llevó a una revisión más exhaustiva. Al excavar a unos 15 centímetros de profundidad, la policía encontró el cadáver de Alleruzzo dentro de una cámara séptica, un hallazgo que dejó a todos atónitos. Las circunstancias que rodean su muerte son aún inciertas, pero los testimonios apuntan a Baladán y García como los presuntos responsables del ataque.
La causa ahora está bajo la jurisdicción de la UFI N°5 de Morón, dirigida por el fiscal Claudio Oviedo, quien investiga el crimen. La principal hipótesis sugiere un posible conflicto personal entre Alleruzzo y sus vecinos, lo que podría haber llevado a un desenlace trágico. A medida que avanza la investigación, la comunidad espera respuestas que puedan arrojar luz sobre este oscuro episodio que ha marcado un antes y un después en la vida de Morón.



