Javier Giner, conocido por la serie “Yo, adicto” (Disney+), debuta en el largometraje con “Esta soledad”, una película que conserva la mirada descarnada y dolorosa de su trabajo anterior, aunque se apoya en un lenguaje cinematográfico diferente. El filme se presenta en la sección New Directors del Festival de San Sebastián y aborda las consecuencias de una separación, la precariedad que atraviesa los vínculos emocionales, el desarraigo y las dificultades para salir adelante en un contexto social en crisis.
La historia sigue a Leo y Lorea, interpretados por Oriol Pla y Marina Salas, una expareja que enfrenta una ruptura cuyos motivos apenas se explicitan. La separación deja en ambos una profunda sensación de desolación y expone las dificultades de dos personas que deben continuar sus vidas por caminos solitarios.
Leo trabaja en un supermercado y, al mismo tiempo, intenta sostener su actividad como actor en talleres y espectáculos. La película comienza con una performance en la que Pla interpreta a un clown, un registro que el actor ya conoce y en el que despliega su experiencia. Esa escena funciona como una presentación del personaje y del tono de una obra que elige observar antes que explicar.
A diferencia del carácter autobiográfico y catártico de “Yo, adicto”, basada en el libro de Giner y centrada en su experiencia con las drogas y posterior proceso de desintoxicación a través de un alter ego interpretado por Pla, “Esta soledad” apuesta por una puesta más despojada y austera. Su estilo recoge elementos del nuevo cine británico y de las películas de John Cassavetes, con una búsqueda de naturalismo y una renuncia al artificio para acercarse a los conflictos de sus personajes con crudeza.



