El panorama comercial para los supermercadistas mayoristas en Argentina sigue siendo desalentador, con un 33% de los encuestados calificando su situación como "mala" en abril. Este dato se desprende de un reciente estudio que revela que apenas un 5,3% considera que la actividad ha sido "buena". La mayoría de los comerciantes se encuentra en una postura neutral, lo que lleva a un balance general de 26,7%, un indicativo de la precariedad del sector.

El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) muestra una leve recuperación, aunque aún se sitúa en un -4,4% para el mes de abril. Este resultado es una mejora respecto al -6,2% registrado en marzo, lo que podría sugerir que algunos empresarios comienzan a percibir una luz al final del túnel, aunque el optimismo todavía es escaso.

En términos de expectativas futuras, el 18,7% de los supermercadistas se mostró esperanzado en que la situación mejorará en los próximos meses. Sin embargo, un 17,3% prevé que el contexto comercial se volverá aún más complicado. El 64% restante considera que las condiciones permanecerán sin cambios, resultando en un balance leve de 1,3%, lo que refleja una incertidumbre generalizada sobre el futuro del comercio mayorista.

La cuestión de los stocks también presenta cifras preocupantes: un 25,3% de los comerciantes indica que sus niveles de inventario están por debajo de lo habitual, mientras que solo un 13,3% reconoce tener un stock superior al normal. Esto se traduce en un balance negativo del 12%, lo que sugiere que muchos están luchando por mantener un adecuado abastecimiento para satisfacer la demanda de sus clientes.

La situación económica en general es motivo de preocupación, ya que el 28% de los encuestados reporta estar enfrentando una "mala" condición económica, en contraste con solo un 8% que se siente en una situación favorable. Este escenario se complica aún más por las dificultades para acceder al crédito, con un 30,7% de los supermercadistas manifestando problemas en este sentido y apenas un 2,7% indicando que han encontrado facilidades en este rubro.

Entre los factores que limitan la actividad comercial, la demanda sigue siendo la principal preocupación, con un 57,3% de los encuestados señalando este aspecto como crítico, un aumento respecto al 52,5% del trimestre anterior. Otros factores como el costo laboral y el costo de financiamiento también fueron mencionados, aunque con una disminución en su impacto, indicando que los supermercadistas están enfrentando una variedad de desafíos en su operación diaria. Estos datos reflejan un contexto muy complejo para el comercio mayorista, donde la adaptabilidad y la innovación serán claves para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y desafiante.