Un momento tenso y sorpresivo se vivió en el programa de streaming "Que alguien le avise" cuando Candela Ruggeri y Sofía "Jujuy" Jiménez discutieron sobre la asistencia de la modelo al casamiento de Ruggeri, previsto para mayo. Lo que parecía una conversación amigable se tornó en un cruce de palabras que dejó a todos los presentes en el estudio atónitos. La situación escaló rápidamente cuando Jiménez compartió que podría no asistir al evento, lo que provocó la reacción visceral de Ruggeri.

La discusión comenzó cuando Jujuy, con un tono cauteloso, anunció: "Te tengo que avisar algo…". La respuesta de Candela fue inmediata y cargada de ironía, pero rápidamente se tornó más crítica: "Si no venís a mi casamiento, te mato". Lo que podría haber sido una broma se transformó en un intercambio cargado de tensión, donde se evidenció el descontento de Ruggeri ante la posibilidad de que su amiga no estuviera presente en un día tan significativo para ella.

Candela, hija del exfutbolista Oscar Ruggeri, no se contuvo y dejó en claro su postura: "Si no venís a mi casamiento, no soy más tu amiga". La contundente afirmación resonó en el aire del estudio, marcando un punto de inflexión en la conversación y generando un ambiente incómodo tanto para los participantes como para la audiencia. La presión aumentó, y el desconcierto se apoderó del espacio, donde todos intentaban entender la magnitud del desacuerdo.

Eva Bargiela, una de las compañeras de programa, intentó calmar los ánimos y mediar en la situación. Con voz conciliadora, aclaró que la falta de confirmación por parte de Jujuy no era una decisión personal, sino más bien un compromiso laboral que la modelo no podía eludir. Se trataba de una función programada en el Microteatro Buenos Aires, donde Jiménez se presenta en la obra "Somos tan hipócritas", lo que la mantenía en una situación complicada y llena de estrés.

Sofía, visiblemente angustiada, trató de explicar su situación: "Yo tengo mi última función de microteatro ese día, y aunque he solicitado un reemplazo, aún no tengo respuesta". El hecho de que su compromiso profesional chocara con un evento tan importante generó una atmósfera de tensión, donde ambas mujeres parecían estar en lados opuestos de un mismo vínculo. Aunque Jujuy trató de expresar su cariño hacia Ruggeri y recordó que había asistido a su celebración civil, la situación no se resolvía fácilmente.

A pesar de los esfuerzos de Sofía por suavizar el conflicto, Candela se mantuvo firme en su descontento. Cuando su amiga sugirió la posibilidad de ajustar los horarios para poder asistir, Ruggeri respondió sin titubear: "No, no, hasta la hora que dure". Este comentario dejó claro que no había lugar para negociaciones. La presión se intensificó aún más cuando Nicolás Maccari, el esposo de Candela, se unió a la conversación con un comentario irónico que provocó risas nerviosas en el estudio. Sin embargo, su broma añadió un nivel extra de angustia a Jujuy, quien se preocupaba por la importancia de su relación con la familia de Ruggeri.

El episodio no solo desnudó la complejidad de las relaciones personales en el entorno del espectáculo, sino que también puso de manifiesto la presión que enfrentan los artistas entre sus compromisos laborales y sus relaciones interpersonales. La situación dejó a la audiencia reflexionando sobre cómo los lazos de amistad pueden verse desafiados por las circunstancias, en un entorno donde la visibilidad y la exposición son parte de la vida diaria. En definitiva, este cruce no solo fue una discusión en vivo, sino un recordatorio de la fragilidad de las relaciones cuando se enfrentan a decisiones difíciles y expectativas sociales.